Sin pulmones de manzana, la ciudad perderá el equivalente a un tercio del Parque 9 de Julio
El Colegio de Arquitectos repudió la ordenanza municipal que eliminó los espacios libres entre edificios y estudia recurrir a la Justicia . Juan Ramazzotti, presidente de la entidad, estimó que afectará unas 250 manzanas de San Miguel de Tucumán
30 Marzo 2012 Seguir en 
¿Qué pasaría si un tercio del Parque 9 de Julio desapareciera de la ciudad? Precisamente, ese será el equivalente de superficie verde que se perderá de tener San Miguel de Tucumán por la vigencia de la ordenanza 4.425. Al menos, es el cálculo estimativo que el presidente del Colegio de Arquitectos (CAT), Juan Ramazzotti, esgrimió para rechazar tajantemente la norma que habilitó la construcción de cocheras en los denominados pulmones de manzana. Hasta hace una semana (cuando fue modificado por el Concejo Deliberante), el artículo 28 del Código de Planeamiento Urbano (2.648/98) disponía que los espacios entre edificios sólo podían tener el 25% de la superficie ocupada y el resto, debía estar parquizado.
Ramazzotti detalló que la ordenanza tiene influencia sobre unas 250 manzanas, en las que deberían haber al menos 30 hectáreas de centros de manzana. Con esos espacios también se perderían los potenciales beneficios que la vegetación genera en una ciudad, como la disminución de la temperatura, el aporte de oxígeno o la mitigación de la contaminación acústica y de los anegamientos.
El representante del CAT resaltó que la zona en la que aplica no sólo implica las manzanas dentro de las cuatro avenidas, sino también extensiones sobre la avenida Mate de Luna (frente al parque Avellaneda), el ex Mercado de Abasto y la avenida Soldati (frente al Parque 9 de Julio). Estas últimas son áreas inmobiliariamente estratégicas y apetecibles, según remarcó el profesional.
En acción
Ramazzotti respondió a las declaraciones del intendente, Domingo Amaya, quien había manifestado que cualquier pedido de corrección o revisión de la norma debería plantearse en el Concejo Deliberante. "Está tan mal la ordenanza que creemos que no se puede mejorar nada. Abogamos por la anulación total, porque no concordamos con el espíritu de la norma", desechó.
En primera instancia, el CAT había requerido que se vetara la ordenanza. Sin embargo, el profesional advirtió que no se quedarán con los brazos cruzados. "Analizamos iniciar acciones legales. Haremos todo lo que esté a nuestro alcance para que se deje sin efecto (la norma)", adelantó.
Por otro lado, aseveró que congregarán a especialistas de diversas áreas para discutir los problemas de la ciudad y avanzar en propuestas para solucionarlos.
"Reuniremos profesionales, muchos de la Facultad de Arquitectura, de diversas áreas como urbanismo, medio ambiente o planificación. Si bien es un poco tarde, porque la ordenanza ya está vigente, queremos discutir y avanzar", manifestó.
La primera reunión se desarrollará hoy, desde las 11, en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT).
El proyecto de ordenanza firmado por los concejales José Ramos, Ernesto Nagle, Esteban Dumit, Oscar Cano, María Elena Cortalezzi y Luis Marcuzzi fue aprobado el jueves con los votos de la mayoría oficialista del cuerpo. Argumentaron que solucionaría el problema de la falta de estacionamiento. La oposición intentó en vano frenar la iniciativa. Horas después, la norma fue promulgada por el concejal Ramón Santiago Cano. El presidente del Concejo estaba en ese momento a cargo del Ejecutivo municipal porque Amaya se encontraba en Chile. Al volver, Amaya evitó polemizar sobre la ordenanza y sólo se limitó a manifestar que ya estaba promulgada y que respetaba la decisión del Concejo. Y que las sugerencias y reclamos en su contra debían ser remitidos al cuerpo deliberativo.
El antecedente de la ordenanza había nacido en la Municipalidad. El año pasado Amaya había enviado un proyecto similar al Concejo, sólo que proponía que los pulmones del microcentro se convirtieran en galerías de locales comerciales.
Ramazzotti detalló que la ordenanza tiene influencia sobre unas 250 manzanas, en las que deberían haber al menos 30 hectáreas de centros de manzana. Con esos espacios también se perderían los potenciales beneficios que la vegetación genera en una ciudad, como la disminución de la temperatura, el aporte de oxígeno o la mitigación de la contaminación acústica y de los anegamientos.
El representante del CAT resaltó que la zona en la que aplica no sólo implica las manzanas dentro de las cuatro avenidas, sino también extensiones sobre la avenida Mate de Luna (frente al parque Avellaneda), el ex Mercado de Abasto y la avenida Soldati (frente al Parque 9 de Julio). Estas últimas son áreas inmobiliariamente estratégicas y apetecibles, según remarcó el profesional.
En acción
Ramazzotti respondió a las declaraciones del intendente, Domingo Amaya, quien había manifestado que cualquier pedido de corrección o revisión de la norma debería plantearse en el Concejo Deliberante. "Está tan mal la ordenanza que creemos que no se puede mejorar nada. Abogamos por la anulación total, porque no concordamos con el espíritu de la norma", desechó.
En primera instancia, el CAT había requerido que se vetara la ordenanza. Sin embargo, el profesional advirtió que no se quedarán con los brazos cruzados. "Analizamos iniciar acciones legales. Haremos todo lo que esté a nuestro alcance para que se deje sin efecto (la norma)", adelantó.
Por otro lado, aseveró que congregarán a especialistas de diversas áreas para discutir los problemas de la ciudad y avanzar en propuestas para solucionarlos.
"Reuniremos profesionales, muchos de la Facultad de Arquitectura, de diversas áreas como urbanismo, medio ambiente o planificación. Si bien es un poco tarde, porque la ordenanza ya está vigente, queremos discutir y avanzar", manifestó.
La primera reunión se desarrollará hoy, desde las 11, en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT).
El proyecto de ordenanza firmado por los concejales José Ramos, Ernesto Nagle, Esteban Dumit, Oscar Cano, María Elena Cortalezzi y Luis Marcuzzi fue aprobado el jueves con los votos de la mayoría oficialista del cuerpo. Argumentaron que solucionaría el problema de la falta de estacionamiento. La oposición intentó en vano frenar la iniciativa. Horas después, la norma fue promulgada por el concejal Ramón Santiago Cano. El presidente del Concejo estaba en ese momento a cargo del Ejecutivo municipal porque Amaya se encontraba en Chile. Al volver, Amaya evitó polemizar sobre la ordenanza y sólo se limitó a manifestar que ya estaba promulgada y que respetaba la decisión del Concejo. Y que las sugerencias y reclamos en su contra debían ser remitidos al cuerpo deliberativo.
El antecedente de la ordenanza había nacido en la Municipalidad. El año pasado Amaya había enviado un proyecto similar al Concejo, sólo que proponía que los pulmones del microcentro se convirtieran en galerías de locales comerciales.







