27 Marzo 2012 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Las Abuelas de Plaza de Mayo comenzaron con la acusación contra los ex dictadores Jorge Rafael Videla y Reynaldo Bignone, entre otros, por la aplicación de un Plan sistemático para la apropiación de hijos de desaparecidos durante el régimen militar, a la vez que denunciaron las complicidades en esas sustracciones de civiles vinculados con la Iglesia Católica.
Videla protagonizó un escandaloso episodio que mereció la reprimenda de la presidenta del tribunal, María del Carmen Roqueta. "Por favor señores defensores díganle al imputado que tiene que permanecer despierto", dijo.
Un plan macabro
En el primero de los alegatos acusatorios a cargo del abogado Alan Iud, que culminará hoy con el pedido de condenas por 36 casos de apropiación de menores hijos de desaparecidos, el letrado confirmó la existencia de "innumerables pruebas de la sistematicidad de los robos de niños que luego fueron criados en la mentira", en el marco de un "plan general de exterminio de militantes políticos".
Iud advirtió que la sustracción de bebés formó parte de un "plan general de exterminio" de las organizaciones subversivas cuyo origen se remonta a 1975, durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón, y que se fue perfeccionando a partir del golpe. También dio cuenta de la "aberrante práctica de hacer desaparecer a las madres para que los bebés jamás llegaran a manos de sus familiares", ya que suponían que "los hijos de subversivos eran criados como subversivos".
Denunció también la participación de un grupo de "intermediarios" entre los militares y quienes luego iban convertirse en apropiadores de los niños, que anotaban a las criaturas como propias, sin dejar registros "ni del ingreso ni del parto". (NA-DyN)
Videla protagonizó un escandaloso episodio que mereció la reprimenda de la presidenta del tribunal, María del Carmen Roqueta. "Por favor señores defensores díganle al imputado que tiene que permanecer despierto", dijo.
Un plan macabro
En el primero de los alegatos acusatorios a cargo del abogado Alan Iud, que culminará hoy con el pedido de condenas por 36 casos de apropiación de menores hijos de desaparecidos, el letrado confirmó la existencia de "innumerables pruebas de la sistematicidad de los robos de niños que luego fueron criados en la mentira", en el marco de un "plan general de exterminio de militantes políticos".
Iud advirtió que la sustracción de bebés formó parte de un "plan general de exterminio" de las organizaciones subversivas cuyo origen se remonta a 1975, durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón, y que se fue perfeccionando a partir del golpe. También dio cuenta de la "aberrante práctica de hacer desaparecer a las madres para que los bebés jamás llegaran a manos de sus familiares", ya que suponían que "los hijos de subversivos eran criados como subversivos".
Denunció también la participación de un grupo de "intermediarios" entre los militares y quienes luego iban convertirse en apropiadores de los niños, que anotaban a las criaturas como propias, sin dejar registros "ni del ingreso ni del parto". (NA-DyN)







