Cuando el espectáculo debe continuar

27 Marzo 2012
El grupo La Red Lules (integrado por Soledad Benegas y José Luis Alves, entre otros), optó por contar una experiencia que vivió hace un par de semanas.

"Anoche la vi volar. Sol Benegas actuó anoche con su dedo meñique del pie quebrado. El martes llegó a casa sangrando y gritando de dolor. 'Me cayó un tablón, creo que me quebré los dedos. No te preocupés que voy a actuar', me decía. Sentía su dolor como mío. No la entablillaron por su insistencia. 'Haga lo que sea doctor, pero yo tengo que actuar el sábado', dijo. El médico le respondió: '¿creés que soy mago para hacerte caminar en tres días?' Obviamente nos sugirió levantar la función. No pudo convencerla. 'Infíltreme si es necesario', pedía. El traumatólogo le recomendó poner los dedos en remojo hasta la hora de la función. Mitad en agua helada. Mitad en salmuera tibia. Siguió al 'pie' cada una de las indicaciones aguantándose el dolor hasta que la hinchazón cedió. Mi casa se caía a pedazos. Nuestros hijos hacían lo que podían, los pobres. Cuando llegó la hora me dijo que no se iba a infiltrar, que no valía la pena. Se tomó un trago de coñac y salió a las tablas. Al final de la obra estamos juntos en escena. 'Tengo miedo que me pises con esos zapatotes', me dijo. Temblando la vi aparecer, observaba cómo se movía, cómo pisaba mientras actuaba. Le vi un raro equilibrio, ya que uno de sus pies hacía de eje y el otro se movía al compás en una extraña danza de guerra. Ágilmente se desplazaba por el escenario y la vi moverse con soltura. Me dejé llevar por su voz, por sus manos, por su pelo. No sentí nada más que su pasión que me envolvía, y que me arrasó".

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