26 Marzo 2012 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Mientras en la Argentina se recordaba el golpe militar de 1976, el semanario español "Cambio 16" publicó la tercera entrega de la entrevista que realizó al ex dictador Jorge Rafael Videla en prisión. En el diálogo con el periodista Ricardo Angoso, el represor se refirió a la política durante el gobierno militar destacando que se permitió el funcionamiento de partidos. "El Proceso de Reorganización Nacional mantuvo la existencia de todos los partidos -incluso el comunista- pero se suspendió la política partidaria. Esta situación se daba por primera vez en la Argentina, donde, por norma, los gobiernos de facto disolvían a los partidos políticos al hacerse cargo del poder", explicó.
Y sobre el peronismo, señaló: "muchos de sus integrantes colaboraron lealmente con nuestro gobierno, en relación con la guerra interna librada contra el terrorismo". Del resto de los partidos, dijo que se les permitió que desempeñaran cargos de embajadores, gobernadores, intendentes, integrantes del poder judicial, etc.
En otro fragmento, Videla habla de su gestión. "El éxito se debe a que la misma se ajustó a las normas reglamentarias en vigor", señaló. Además, relató la sorpresa al enterarse que Adolfo Pérez Esquivel había sido galardonado con el premio Nobel de la Paz. "Interrumpí la reunión, di la noticia a los asistentes y quedé a la expectativa. Todos se miraban sin aventurar comentarios. Pregunté quiénes lo conocían y la respuesta fue unánimemente negativa. Ordené al ministro del Interior (Albano Harguindeguy) que buscara información. Momentos después el ministro informó que Pérez Esquivel era un arquitecto que no ejercía su profesión, que era un activista de los derechos humanos pero sin un papel protagonista ni de liderazgo, y ese perfil bajo se mantuvo durante todo mi gobierno. Nadie lo conocía, era un perfecto desconocido". Consultado por "Cambio 16" sobre las relaciones entre EEUU y Argentina durante la dictadura, comentó: "El problema con mayor persistencia en el tiempo fue el de los derechos humanos, cuya bandera la hacía propia el presidente Jimmy Carter, asunto que tratamos en una reunión por los acuerdos por el Canal de Panamá (1977)". En esa reunión, según Videla, se sentaron "las bases de comprensión necesarias para que los EEUU disminuyeran sus presiones sobre nuestro país. Vale la pena recordar que para fines de 1977, la guerra interna librada contra el terrorismo iba llegando a su fin y sus consecuencias fueron dejando de ser materia de críticas". (Especial)
Y sobre el peronismo, señaló: "muchos de sus integrantes colaboraron lealmente con nuestro gobierno, en relación con la guerra interna librada contra el terrorismo". Del resto de los partidos, dijo que se les permitió que desempeñaran cargos de embajadores, gobernadores, intendentes, integrantes del poder judicial, etc.
En otro fragmento, Videla habla de su gestión. "El éxito se debe a que la misma se ajustó a las normas reglamentarias en vigor", señaló. Además, relató la sorpresa al enterarse que Adolfo Pérez Esquivel había sido galardonado con el premio Nobel de la Paz. "Interrumpí la reunión, di la noticia a los asistentes y quedé a la expectativa. Todos se miraban sin aventurar comentarios. Pregunté quiénes lo conocían y la respuesta fue unánimemente negativa. Ordené al ministro del Interior (Albano Harguindeguy) que buscara información. Momentos después el ministro informó que Pérez Esquivel era un arquitecto que no ejercía su profesión, que era un activista de los derechos humanos pero sin un papel protagonista ni de liderazgo, y ese perfil bajo se mantuvo durante todo mi gobierno. Nadie lo conocía, era un perfecto desconocido". Consultado por "Cambio 16" sobre las relaciones entre EEUU y Argentina durante la dictadura, comentó: "El problema con mayor persistencia en el tiempo fue el de los derechos humanos, cuya bandera la hacía propia el presidente Jimmy Carter, asunto que tratamos en una reunión por los acuerdos por el Canal de Panamá (1977)". En esa reunión, según Videla, se sentaron "las bases de comprensión necesarias para que los EEUU disminuyeran sus presiones sobre nuestro país. Vale la pena recordar que para fines de 1977, la guerra interna librada contra el terrorismo iba llegando a su fin y sus consecuencias fueron dejando de ser materia de críticas". (Especial)









