Identifican a otra víctima que estaba en el pozo

Nilda Zelarayán había desaparecido en 1976.

24 Marzo 2012
El Pozo de Vargas, uno de los escenarios donde quedaron los indicios más terribles de la dictadura militar, aún conserva restos de desaparecidos. Y, gracias a complejos estudios genéticos, se logró identificar a la segunda víctima que fue depositada allí por los represores.

Según un informe de la Justicia Federal, hay un 99,98% de posibilidades de que los restos óseos encontrados allí hace dos años correspondan a Nilda Lucrecia Zelarayán, desaparecida el 17 de febrero de 1976, cuando se estaba gestando el golpe de Estado.

El 7 de abril de 2011, el Juzgado Federal Nº 2 (a cargo del juez Fernando Poviña) dio a conocer un informe sobre las investigaciones llevadas a cabo en el Pozo de Vargas. Los testimonios recogidos indicaban que en ese predio, situado junto al megaemprendimiento Lomas de Tafí, se habían depositado los restos de las víctimas de la dictadura militar. El punto señalado fue un antiguo pozo de agua, que se utilizaba para abastecer las locomotoras a vapor que iban de la capital a Tafí Viejo.

En ese informe se consignaba que, en 2006, se habían hallado los primeros restos humanos. A lo largo de cuatro años se habían concretado 10 extracciones de restos óseos. Luego, se prosiguió con las excavaciones y con otras tareas, como el cotejo de ADN. En abril de 2011, la Justicia Federal le requirió al Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) que examine esas muestras. Luego de un arduo trabajo, el jueves se tuvo como resultado que algunos restos ubicados allí correspondían a Zelarayán (se realizó un cotejo con su hija, Julia Leonor Fernández).

En el Pozo de Vargas ya habían sido hallados los restos el ex senador provincial Guillermo Vargas Aignasse, por cuyo secuestro y desaparición fue condenado el fallecido represor Antonio Bussi.

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