Un médico tucumano tuvo arduo trabajo en el hospital Ramos Mejía

23 Febrero 2012
"Todos colaboramos. Por supuesto que cada hizo su tarea, pero muchos hicieron más cosas de las que les correspondía por la situación de emergencia que vivimos hoy (por ayer)", relató el joven médico tucumano Carlos López Moris (27), que realiza una residencia en otorrinolaringología en el Hospital Ramos Mejía. En 2010 ingresó al establecimiento; primero trabajó un año en cirugía, y ahora trabaja en garganta, nariz y oído. "De mi especialidad tuve muy pocos casos que atender; quienes más trabajo tuvieron fueron mis colegas cirujanos y de traumatología; la verdad que trabajaron sin descanso", relató a LA GACETA durante el contacto telefónico, luego de una cirugía. El hospital cuenta con ingresos por tres calles. "Todas las entradas estuvieron cerradas para poder tener un control ordenado, por una sola calle, respecto del ingreso de los pacientes", comentó. La situación de emergencia obligó a que se suspendieran todas las "cirugías de planta". "Todos los quirófanos fueron destinados a atender a los heridos", explicó en cuanto a la situación caótica que vivió ayer en el hospital.

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