Revuelo político por las tareas de espionaje de Gendarmería

La ministra Garré, de quien depende la Fuerza, ordenó silencio a sus funcionarios. Héctor Schenone, el jefe de la unidad, reconoció a la Justicia que realizan tareas de vigilancia en piquetes y manifestaciones.

FUERZA CRITICADA. Garré se caracterizó, hasta ahora, por destacar las tareas que cumple la Gendarmería. NA
FUERZA CRITICADA. Garré se caracterizó, hasta ahora, por destacar las tareas que cumple la Gendarmería. NA
17 Febrero 2012
BUENOS AIRES.- Aparentemente, el espionaje era sólo un dolor de cabeza exclusivo de la administración porteña de Mauricio Macri, con el caso de las escuchas ilegales contra dirigentes y empresarios, con la participación de espías profesionales.

Pero esta semana el arco político argentino se vio sacudido por la declaración del titular de la Gendarmería, Héctor Schenone, quien habría admitido ante la Justicia que su fuerza tiene un programa, denominado "Proyecto X" -denominado en la jerga interna "Project X"-, por medio del cual se espía o espiaba a trabajadores y dirigentes sociales.

La Gendarmería Nacional reconoció la existencia de una base de datos, en el marco de una medida preliminar pedida por el fiscal Gerardo Pollicita al juez Norberto Oyarbide, en relación a una denuncia de organismos defensores de los derechos humanos. Sin embargo, Gendarmería no aceptó explícitamente que esa base de datos tuviera como objetivo el espionaje interno.

Lo que llama la atención es el silencio de la ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré, quien hasta anoche no se habría expresado respecto de la denuncia que realizaron dirigentes de organizaciones sociales. Justamente se trata de Gendarmería, la Fuerza de Seguridad elogiada por la ministra en detrimento de las críticas que realiza contra la Federal y la Policía Bonaerense.

El canal "Todo Noticias" exhibió imágenes de cámaras ocultas sobre infiltraciones de Gendarmería para hacer inteligencia en protestas gremiales y cortes de ruta, lo que gatilló la denuncia en relación a que el "Proyecto X" estaría destinado a espiar a trabajadores y dirigentes.

Escrito polémico

Fuentes judiciales dijeron a DyN que la declaración de la Gendarmería del 22 de diciembre, firmada por Schenone no tiene carácter "ni de testimonial, ni de indagatoria", ya que sólo se trató de una "medida para ?mejor proveer? pedida por el fiscal y ordenada por el juez".

La nota agrega, como Anexo III, "copia del Procedimiento Operativo Normalizado (PON) del Manual de Guía del programa principal Project X". En el escrito se dice que las acciones emprendidas apuntan a "auxiliar el trabajo de entrecruzamiento de datos -comunicaciones telefónicas, lugares, personas, períodos de tiempo, etc.- a los fines de una mejor investigación criminal judicial". (NA-DyN)

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