Reiki: "La sociedad puede ser más solidaria y más generosa"

Una terapista destaca la importancia de que cada persona se valore a sí misma y valore a los otros

ARMONIZANDO LOS CHACRAS. Esta disciplina milenaria ayuda a recuperar el sentido de la vida y a encarar los desafíos cotidianos con fortaleza. BALANCEWITHJOY.COM
ARMONIZANDO LOS CHACRAS. Esta disciplina milenaria ayuda a recuperar el sentido de la vida y a encarar los desafíos cotidianos con fortaleza. BALANCEWITHJOY.COM
25 Enero 2012
"Vengo a ver qué es". "Dicen que ayuda...". "Quiero probar si es bueno como dicen...". Este tipo de frase repiten los pacientes cuando llegan al consultorio de Lucía Cardozo, reikista, quien empezó como paciente en 2000 y desde hace tres años es, además, terapista.

"La explicación básica es que reiki significa energía (ki) universal (rei), y les aclaro que yo soy un canal, un transporte de la energía para ayudarlos a armonizarse. Después les pregunto qué buscan, y según lo que digan hago mi trabajo. Por lo general, se van con la sorpresa de que han podido encontrar las respuestas que buscaban, y desbloquear aquello que les generaba un malestar físico o psíquico o emocional", describe Lucía.

El reiki es una técnica milenaria de sanación que se basa en la canalización de la energía. Fue redescubierto alrededor de 1870, por un doctor y sacerdote japonés llamado Mikao Usui. Pero no se trata sólo de una cuestión médica, ya que la práctica del reiki marca un camino espiritual y una forma de ver la vida diferente.

"Sí, se logra una armonía espiritual en la medida en que se va haciendo el tratamiento, uno comienza a tener sensaciones de paz y a sentir que la vida empieza a tener un sentido", revela Lucía. "Y como terapista he ayudado a gente que llegaba con una sensación de vacío en su vida, sin saber bien qué le pasaba, y que luego empezó a mejorar", agrega.

"Con el reiki pude entender que amor es brindarle a otro la contención que necesita, ya sea en silencio, escuchándolo, y ayudarlo a que encuentro lo que tiene merecido en esta vida. Todos tenemos en esta vida lo que nos merecemos. Nos merecemos ser felices. A través de la experiencia se puede ir conectando los caminos que nos llevan a esa felicidad que nos merecemos", afirma la terapista.

Explica que todo ser humano nace con una esencia limpia pero que el entorno en el que nos encontramos, a veces, nos obliga a defendernos, y para hacerlo, apelamos a determinadas herramientas que después, con los años, no son positivas, y nos hacen pensar que no merecemos la felicidad.

"El reiki me ha ayudado a entender más a la sociedad, a aceptar que se puede cambiar, que la sociedad puede ser más solidaria, más generosa y que cada persona es capaz de valorarse a sí misma. Y desde esa valoración puede valorar más a los otros", puntualiza.

También asegura que sus relaciones personales han mejorado bastante desde que practica el reiki. "Lo que pasa es que cuando una persona se armoniza queda energizada y de ella emana esa energía y la transmite a su entorno; entonces los que la rodean también se sienten más tranquilos y en paz", destaca.

En su caso, dice que ahora es mucho más fácil vincularse con los demás. "Ya no tengo que hacer un esfuerzo por ponerme en el lugar del otro, es como si directamente ya estuviera en el lugar del otro. Eso sí, sin olvidarme de mí misma. Porque no hay que perderse, hay que tener un buen equilibrio; esto tiene que ser una opción de vida y no una obsesión", finaliza.

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