El mejor partido fue el de la tribuna

Mientras los jugadores aburrieron en el césped, las gradas de La Ciudadela ardieron con el calor de los hinchas.

HASTA PRONTO. El saludo final de los jugadores, que volverán a medirse en el Monumental dentro de 15 días. LA GACETA / FOTO DE FRANCO VERA
HASTA PRONTO. El saludo final de los jugadores, que volverán a medirse en el Monumental dentro de 15 días. LA GACETA / FOTO DE FRANCO VERA
08 Enero 2012
Y un día Tucumán volvió a vestirse de fiesta. La provincia, futbolera de ley, vibró con el choque entre "santos" y "decanos". El clásico tucumano, con ambas parcialidades detrás de la tela, pudo cristalizarse una vez más.

Nunca es amistoso cuando de un San Martín-Atlético se trata. El orgullo está en juego. Por eso en las tribunas jugaron su partido. Poco le importó a la gente que el buen fútbol apareciera a cuentagotas. En un clásico todo vale. Los hinchas buscan las alternativas para marcar territorio. ¿Quién canta más? ¿Quién pone el mejor cotillón? El ingenio popular siempre dice presente. Y esta vez no fue la excepción.

Ambas parcialidades demostraron que es posible vivir un espectáculo del fútbol en paz. El calor estuvo en las tribunas. Cada "banda" alentó a los suyos y se mofó de sus "primos". El momento cumbre ocurrió en el segundo capítulo. La Ciudadela se vino abajo. Los del "deca" comenzaron a gritar a los cuatro vientos. El "dale dé, dale dé" estremeció las gargantas de los que llevan en su corazón el celeste y blanco. Pero la respuesta no se hizo esperar. Una espectacular lluvia de fuegos artificiales acompañó el grito sagrado de los "santos": "Yo te quiero San Martín...".

Sólo el gol faltó a la cita. Pero a esta gran película, aún le queda la segunda parte. El 22 de enero es el día señalado para que Tucumán vuelva a gozar al ritmo de un Atlético - San Martín.

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