10 Agosto 2011 Seguir en 
Iván López tiene ocho años y una actividad incesante. Va a la escuela con horario extendido, asiste a un taller de plástica los martes, y los fines de semana aprende las primeras artes en equitación. Sin embargo, una de las actividades que más disfruta es la lectura. "Me gustan las historias de aventuras. Mi papá me leía algunos libros de piratas y búsqueda de tesoros, pero a mí me gustan más los que tienen hechiceros y dragones", señala Iván, que ya va por el segundo tomo de la saga "Eragon".
Iván, al igual que otros chicos de su edad, refutan el difundido cliché de que los niños no leen. Sí que leen, lo que pasa es que lo hacen de manera diferente a lo que lo hicieron sus padres o abuelos. ¿Y qué prefieren? Sobre todo aventuras que sean verosímiles. Ya no corren más los textos clásicos que leían las generaciones anteriores. Según los libreros tucumanos, "La isla del tesoro", de Robert Louis Stevenson; "Sandokan", de Emilio Salgari; o "Las aventuras de Tom Sawyer", de Mark Twain, se han cambiado por sagas que hacen furor también en el cine, como Harry Potter, "Crepúsculo" o Percy Jackson.
Claro que todo depende de los padres. Hay progenitores que llegan a la librería buscando aquellos libros que leyeron de chicos para que sus hijos disfruten de las mismas aventuras. Sin embargo, la realidad demuestra que los chicos no quieren figuras insondables, sino héroes de carne y hueso. No piratas, aventureros o seres mitológicos, sino personajes que vivan los mismos desafíos que tienen ellos.
"Hay un antes y un después de Harry Potter", señala categóricamente Carolina Frangoulis, de la librería "El Griego". "Yo soy de las que cree que los chicos siguen leyendo. De lo contrario, no habría semejante producción editorial destinada a los más pequeños", comenta, mientras muestra los anaqueles atestados de libros de los más diversos colores y formatos.
Frangoulis hizo una diferencia entre los libros para niños y los libros para adolescentes. Para los más pequeños hay una gran variedad de propuestas. "Caperucita roja", "Cenicienta" o "Los tres chanchitos" ya no son lo excluyente. "Cuando una mamá llega a la librería preguntando qué libro le puede comprar a su hijo, lo primero que le pregunto es si el chico lee; lo segundo, qué le gusta leer. No soy de subestimar el gusto de los pequeños. Si el libro será para un chico que no está acostumbrado a leer, entonces recomiendo libros con muchas ilustraciones pero que, al mismo tiempo, incluyan relatos. Hay libros muy buenos sobre los dinosaurios, por ejemplo", declara.
Frangoulis sostiene también que la literatura infantil está bastante estratificada. "Creo que los libros decididamente tienen género. Los libros de la saga ?Crepúsculo?, por ejemplo, son femeninos. Es decir, los leen sobre todo las chicas. En cambio, las aventuras de la saga ?Eragon?, son masculinos. Harry Potter, en cambio era unisex", analiza.
Hay otro tipo de publicación que está ganando muchos adeptos, sobre todo entre los más chicos: el libro-álbum. "Es una publicación que tiene sobre todo imágenes y, al verlas, infieren una historia. Cada vez tienen más salida", cuenta.
Magia y oscuridad
Soledad Sturle, de la librería "El Ateneo", ofrece una visión similar de la literatura infantil actual. Según apuntó, hay una marcada preferencia por las sagas. "?Crepúsculo? es una de las que más se está vendiendo porque, al igual que Harry Potter, tiene una contraparte en el cine. Pero a partir del éxito de estos libros se ha multiplicado la oferta de historias en las que los protagonistas son vampiros u hombres lobos. Podría decirse que hay como un giro hacia lo oscuro y misterioso", señala.
En el caso de los más chicos, en general hay un vuelco a todas las historias que son generadas a partir de ciclos de televisión. "Hay, por ejemplo, toda una colección de libros de cuentos basados en las películas de Disney, que tienen ilustraciones originales de los filmes y están editados en tapa dura. Muchos padres los llevan porque sus hijos ven las películas en la TV", indicó Sturle.
Uno de los libros que sigue generando mucho éxito editorial es el de Gaturro, el personaje creado por Nik.
"Viene con un lente para ver imágenes en 3D y un link para bajar historias, videos y dibujos de Internet -informó-. Creo que por eso tiene tanto éxito".
Iván, al igual que otros chicos de su edad, refutan el difundido cliché de que los niños no leen. Sí que leen, lo que pasa es que lo hacen de manera diferente a lo que lo hicieron sus padres o abuelos. ¿Y qué prefieren? Sobre todo aventuras que sean verosímiles. Ya no corren más los textos clásicos que leían las generaciones anteriores. Según los libreros tucumanos, "La isla del tesoro", de Robert Louis Stevenson; "Sandokan", de Emilio Salgari; o "Las aventuras de Tom Sawyer", de Mark Twain, se han cambiado por sagas que hacen furor también en el cine, como Harry Potter, "Crepúsculo" o Percy Jackson.
Claro que todo depende de los padres. Hay progenitores que llegan a la librería buscando aquellos libros que leyeron de chicos para que sus hijos disfruten de las mismas aventuras. Sin embargo, la realidad demuestra que los chicos no quieren figuras insondables, sino héroes de carne y hueso. No piratas, aventureros o seres mitológicos, sino personajes que vivan los mismos desafíos que tienen ellos.
"Hay un antes y un después de Harry Potter", señala categóricamente Carolina Frangoulis, de la librería "El Griego". "Yo soy de las que cree que los chicos siguen leyendo. De lo contrario, no habría semejante producción editorial destinada a los más pequeños", comenta, mientras muestra los anaqueles atestados de libros de los más diversos colores y formatos.
Frangoulis hizo una diferencia entre los libros para niños y los libros para adolescentes. Para los más pequeños hay una gran variedad de propuestas. "Caperucita roja", "Cenicienta" o "Los tres chanchitos" ya no son lo excluyente. "Cuando una mamá llega a la librería preguntando qué libro le puede comprar a su hijo, lo primero que le pregunto es si el chico lee; lo segundo, qué le gusta leer. No soy de subestimar el gusto de los pequeños. Si el libro será para un chico que no está acostumbrado a leer, entonces recomiendo libros con muchas ilustraciones pero que, al mismo tiempo, incluyan relatos. Hay libros muy buenos sobre los dinosaurios, por ejemplo", declara.
Frangoulis sostiene también que la literatura infantil está bastante estratificada. "Creo que los libros decididamente tienen género. Los libros de la saga ?Crepúsculo?, por ejemplo, son femeninos. Es decir, los leen sobre todo las chicas. En cambio, las aventuras de la saga ?Eragon?, son masculinos. Harry Potter, en cambio era unisex", analiza.
Hay otro tipo de publicación que está ganando muchos adeptos, sobre todo entre los más chicos: el libro-álbum. "Es una publicación que tiene sobre todo imágenes y, al verlas, infieren una historia. Cada vez tienen más salida", cuenta.
Magia y oscuridad
Soledad Sturle, de la librería "El Ateneo", ofrece una visión similar de la literatura infantil actual. Según apuntó, hay una marcada preferencia por las sagas. "?Crepúsculo? es una de las que más se está vendiendo porque, al igual que Harry Potter, tiene una contraparte en el cine. Pero a partir del éxito de estos libros se ha multiplicado la oferta de historias en las que los protagonistas son vampiros u hombres lobos. Podría decirse que hay como un giro hacia lo oscuro y misterioso", señala.
En el caso de los más chicos, en general hay un vuelco a todas las historias que son generadas a partir de ciclos de televisión. "Hay, por ejemplo, toda una colección de libros de cuentos basados en las películas de Disney, que tienen ilustraciones originales de los filmes y están editados en tapa dura. Muchos padres los llevan porque sus hijos ven las películas en la TV", indicó Sturle.
Uno de los libros que sigue generando mucho éxito editorial es el de Gaturro, el personaje creado por Nik.
"Viene con un lente para ver imágenes en 3D y un link para bajar historias, videos y dibujos de Internet -informó-. Creo que por eso tiene tanto éxito".









