18 Junio 2011 Seguir en 
Por Carlos Benito Centeno
Experto en seguridad personal - Instructor en la Escuela de Policía
La persona que comete un ilícito posee una actitud determinante que le genera una superioridad absoluta sobre la víctima. Nos guste o no, ese individuo lleva ese modo de vida y está dispuesto a todo. Generalmente, uno piensa que no va a ser víctima de un delito y lleva la cabeza ocupada en las cuestiones del trabajo y de la familia, pero no hay que olvidarse de que el delincuente nos está observando. Por eso debemos estar atentos y tomar con más seriedad lo referente a la seguridad. Un ataque de este tipo ocurre en menos de 20 segundos. Siempre recomiendo que si uno es víctima de un hecho delictivo se fije en los rasgos de físicos del delincuente: en el color del pelo, de los ojos, en la altura aproximada de esa persona. Esto es importante, porque el ladrón generalmente nos quitará un elemento del que se desprenderá rápidamente y porque puede cambiarse de ropa pocos minutos después. Los rasgos físicos, en cambio, ayudarán a la Policía a capturarlo. La superioridad absoluta que le confiere su actitud al delincuente combinada con el factor sorpresa del ataque hace que sea muy difícil que la víctima pueda responder. Por eso, lo recomendable es soltar el elemento que el delincuente quiere llevarse. Ellos son capaces de arrastrar a una persona para sacarle la cartera.
Experto en seguridad personal - Instructor en la Escuela de Policía
La persona que comete un ilícito posee una actitud determinante que le genera una superioridad absoluta sobre la víctima. Nos guste o no, ese individuo lleva ese modo de vida y está dispuesto a todo. Generalmente, uno piensa que no va a ser víctima de un delito y lleva la cabeza ocupada en las cuestiones del trabajo y de la familia, pero no hay que olvidarse de que el delincuente nos está observando. Por eso debemos estar atentos y tomar con más seriedad lo referente a la seguridad. Un ataque de este tipo ocurre en menos de 20 segundos. Siempre recomiendo que si uno es víctima de un hecho delictivo se fije en los rasgos de físicos del delincuente: en el color del pelo, de los ojos, en la altura aproximada de esa persona. Esto es importante, porque el ladrón generalmente nos quitará un elemento del que se desprenderá rápidamente y porque puede cambiarse de ropa pocos minutos después. Los rasgos físicos, en cambio, ayudarán a la Policía a capturarlo. La superioridad absoluta que le confiere su actitud al delincuente combinada con el factor sorpresa del ataque hace que sea muy difícil que la víctima pueda responder. Por eso, lo recomendable es soltar el elemento que el delincuente quiere llevarse. Ellos son capaces de arrastrar a una persona para sacarle la cartera.









