Recurrirán al olfato de los perros para tratar de hallar al taxista

Los familiares de Quijano, desde el cerro San Javier, pidieron que el único imputado hable. El sospechoso, que era colega de la víctima, tendría antecedentes por robo y otros delitos. "No se controla quién maneja".

RESCATISTAS. Con sogas, los policías del grupo CERO se arrojaron a precipicios de hasta 400 metros de profundidad. LA GACETA / JOSE INESTA
RESCATISTAS. Con sogas, los policías del grupo CERO se arrojaron a precipicios de hasta 400 metros de profundidad. LA GACETA / JOSE INESTA
31 Mayo 2011
La voz de Roberto Quiroga resonó en el gélido paisaje del cerro San Javier. "Nosotros necesitamos que ese hombre hable, que diga de una vez dónde está ?El Negro?", dijo Quiroga. Afligido, veía cómo los policías se lanzaban con sogas hacia los profundos precipicios. El objetivo era encontrar a su cuñado, el taxista Pedro Nicanor Quijano, a quien le dicen cariñosamente "El Negro".

A 11 días de su desaparición, los investigadores ya no tienen dudas de que el chofer sufrió un violento asalto. La lupa está puesta sobre un colega de la víctima, que fue detenido el sábado en San Martín y Balcarce. El sospechoso, al menos por ahora, se abstuvo de declarar. Y eso es lo que indigna a Quiroga y a toda su familia.

El fiscal Arnoldo Suasnábar (secretaría de Ricardo Gravano) dispuso el secreto de sumario en la causa. Por lo tanto, no trascendieron pormenores sobre la pesquisa. Sí se supo que ayer el juez de Instrucción, Francisco Pisa, ordenó la detención del único imputado.

Quijano, de 55 años, desapareció la madrugada del sábado 20. Conducía un Fiat Palio (dominio GUR-134, licencia 1.717), que fue encontrado a la mañana siguiente en la localidad de Manuela Pedraza, Simoca. Al auto le faltaban la radio, el taxímetro, la computadora y le habían quitado todo lo que podía identificarlo. No había rastros del conductor.

Dentro del vehículo, según fuentes consultadas por LA GACETA, no había signos de violencia. Por eso, los investigadores no descartaban en un principio que Quijano se hubiera marchado por su propia voluntad. Pero esto se descartó totalmente el viernes.

Un dato guió a los policías hacia "La Bombilla". Esa noche, en unos pastizales, hallaron la computadora y otros elementos del Palio que conducía Quijano. Los testigos aportaron el nombre de un hombre que manejaba un auto con licencia de la capital.

El sábado a la mañana, en pleno centro, el sospechoso fue atrapado. Personal a cargo de los comisarios José Salas, Humberto Ruezga, Miguel Gómez y Hugo Cabeza lo sorprendió mientras manejaba un taxi.

Ayer, se supo que tiene 37 años (en un principio se dijo que tenía 26) y que en su planilla hay varias causas penales pendientes, según la Policía. "En su prontuario figuran antecedentes por robo, por robo agravado y por amenazas", indicó una fuente cercana a la pesquisa.

Requisito

"Esa persona (el nombre se mantiene en reserva) estaba registrada como chofer, según nuestras averiguaciones. Pero una persona que tiene antecedentes no puede conducir un taxi. Entre muchos requisitos está el de presentar un certificado de buena conducta", señaló Carlos Pizarro, titular del Sindicato de Peones de Taxi.

El dirigente se mostró preocupado por la situación. "Mientras no exista un registro en blanco y bien controlado de quienes manejan, cualquiera podrá ponerse al volante", reclamó Pizarro.

Por su parte, subdirector del Sistema Único de Transporte de Pasajeros (Sutrappa), José Abregú, manifestó que para conducir un taxi es un requisito la presentación del certificado de buena conducta. "Esa constancia está avalada por Antecedentes Personales de la Policía. No hemos tenido acceso al número de licencia con la cual trabajaba esta persona detenida, por lo que no podemos informar con precisión su situación", dijo el funcionario. "Puede tratarse de un taxi ilegal, o que cuando se presentó el certificado no tenía antecedentes", indicó Abregú.

En cuanto a la investigación, la Policía maneja varias pistas. En la casa de un allegado al sospechoso, se encontró una bolsa con ropa que pertenecería al imputado. Las prendas estaban manchadas con sangre. Además, según fuentes de la pesquisa, el imputado tiene lesiones leves en el cuello, posible indicio de que mantuvo una pelea.

Ayer, durante la mañana y la tarde, personal del Grupo CERO, a cargo del comisario José Díaz, realizó rastrillajes en el cerro, donde según testigos habría sido llevado Quijano. "No encontramos nada. Se inspeccionó la zona de El Rulo, que es muy complicada y tiene precipicios muy profundos, de hasta 400 metros", señaló Díaz. Entre hoy y mañana, los rescatistas podrían recibir perros amaestrados para estas tareas. "Siempre veíamos esto por televisión. Pero vivirlo es un calvario", señaló, con pesar, Quiroga.

Las claves del caso
El 20 de mayo, cerca de las 3, Quijano avisó por radio que iba a hacer un viaje hacia Banda del Río Salí. No se volvió a saber sobre su paradero.

La mañana del 21, el Fiat Palio que manejaba el chofer fue hallado en la ruta 157, en Simoca. Le faltaba la radio, el taxímetro, la computadora y otros elementos.

El viernes a la noche, la Policía encontró algunas de las cosas robadas a Quijano en "La Bombilla". Testigos aportaron datos sobre el caso.

El sábado, la Policía arrestó a un taxista, de 37 años, sindicado como presunto autor del asalto contra Quijano. El hombre optó por no declarar.

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