30 Mayo 2011 Seguir en 
A La Ciénaga, un caserío incrustado en la montaña, sólo se accede a pie o andando a caballo durante más de cinco horas desde Tafí del Valle. No hay luz eléctrica ni gas ni conexión a Internet. Tampoco un CAPS; ni siquiera un cementerio. El agua se toma directamente del río. Allí viven 18 familias tucumanas, felices con pequeñas cosas. Allí -afirman- quieren dejar sus huesos.








