Dos posturas que mantienen cautivo al pasajero

Un dirigente y una concejala expusieron sus puntos de vista con respecto al problema.

21 Abril 2011
Él expone las razones por las que -afirma- el sistema de taxis es caótico y bastante anárquico. Ella sostiene que los choferes y los propietarios de los autos de alquiler deben, antes que nada, cumplir con las normas que regulan el servicio. El dirigente gremial y ex secretario del Sindicato de Peones de Taxis, Miguel Frías, y la presidenta de la Comisión de Transporte del Concejo Deliberante, Teresa Felipe de Heredia, representan las dos caras de un problema que deja cautivos a los usuarios de transporte público.

"No se puede culpar únicamente al taxista o al dueño del auto. Acá hay legislaciones que no se cumplen y una de las cuestiones fundamentales es que falta trabajo. Al haberse creado tantas licencias se generó una competencia brutal en las calles. Por esa razón, las ganancias son pocas. Esto ocurre porque la legislación es mala", se despachó Frías.

La concejala tiene otro punto de vista. "Antes de la firma del convenio (por el cual se permitió que continúen circulando los autos modelos 97, 98, 99 y 2000) les pedimos a los dueños de los taxis que se comprometan a cumplir varias cosas. Una de ellas es que los autos circulen limpios. Además, que el trato con el pasajero sea bueno. Y que coloquen en el auto la ficha que identifica al chofer y al propietario del vehículo. El pasajero debe saber quién es el que va manejando", manifestó Felipe de Heredia.

La concejala fue la autora de una ordenanza que establece que los choferes deben ir decorosamente vestidos. "En el verano hemos visto cómo algunos circulaban con ojotas y malla, como si estuvieran en la playa. No les pedimos saco y corbata, sino camisa y pantalón. Eso forma parte del buen trato al pasajero. En el Concejo nosotros recibimos constantemente quejas de los usuarios de taxis y tenemos las puertas abiertas para que cualquier persona que se sienta afectada se acerque a dejar su denuncia", aseguró.

Frías admitió que hay algunos taxistas que no cumplen las normas. "Pero si la cantidad de licencias estuviera acorde con la población, la situación sería diferente: no existiría la competencia brutal que hay ahora y el servicio tendría más calidad", sostuvo.

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