Voluntad vs. vicio

06 Abril 2011
El humo envuelve, encadena y aprisiona. Y sólo la voluntad es capaz de cortar los eslabones de la cadena del tabaquismo. Pero hay que ser sinceros: los fumadores buscamos miles de excusas para evitar la soledad que presentimos cuando pensamos en apagar para siempre el cigarrillo en nuestras vidas. Una de ellas es empezar a realizar actividad física con la esperanza de contrarrestar los efectos nocivos del vicio. Error. Fumar es uno de los factores de riesgo cardiovascular y el deporte no reduce el daño que nos hace. Los médicos lo afirman: durante el esfuerzo físico, la oxigenación de los tejidos del fumador no es la adecuada y se pueden producir aceleraciones peligrosas del ritmo cardíaco y de la respiración, entre otros problemas. La solución parece ser una: echar mano a la voluntad y cortar con el vicio para siempre.

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