13 Enero 2011 Seguir en 
En una escena de la película "Una vida en siete días" (interpretada por Angelina Jolie) la rutina de una periodista cambia drásticamente cuando un mendigo vidente le asegura que sólo le quedan siete días de vida. A partir de ahí, la mujer comienza su carrera contra el tiempo para reparar errores y hacer lo que nunca hizo antes.
Frente a lo incierto de la vida, una noticia como ésa puede replantear las cosas. "La creencia es estructural en la persona, necesita creer en algo porque sino la vida y la incertidumbre sería muy angustiante", explica el psicólogo Alfredo Ygel.
Aunque no lo reconozcan, muchos se tientan y desvían los ojos hacia lo que el horóscopo tiene para decir de ellos y su personalidad, mientras se justifican: "yo no creo en estas cosas, pero me hace gracia leerlas".
El especialista dice que esto se relaciona con la etapa animista y mágica que viven los niños. En la primera, buscan hacer natural lo que no es natural; en la segunda, tienden a hacer realidad lo que no posee un fundamento material o científico.
Cualquiera sea el caso, lo cierto es que cuánto más insegura y poco certera es la vida, más el hombre necesita creer en algo o alguien que pueda más que él y que tenga el poder para ofrecerle una salida. Los que no creen que Dios pueda lograr eso, entonces, seguramente se aferrarán a otras ciencias, por ejemplo, la astrología.
Estudios posteriores al efecto Forer (ver recuadro) concluyeron que los sujetos se sienten más identificados con las predicciones, si se dan las siguientes características:
- el sujeto cree que el análisis se aplica sólo a él.
- el sujeto cree en la autoridad del evaluador.
- el análisis enumera mayormente atributos positivos.
Según los astrólogos, la mayor cantidad de consultas se dan a fin de año y en los primeros meses del nuevo. Esto no es pura casualidad, tampoco tiene que ver con el hecho de que la gente tiene más tiempo.
"El fin de año representa un corte simbólico y la expectativa de que algo nuevo puede suceder es importante porque genera esperanzas", asegura Ygel.
Por eso, si un vidente o un astrólogo, poco importa si es cara a cara o través de un libro, auguran que el año que comienza va a ser bueno, eso anima y llena el vacío que significa no saber qué pasará en el futuro.
Por supuesto, que si el astrólogo avisora un futuro prometedor, entonces será mucho mejor. Sin embargo, a muchas personas les gustaría poder saber qué otras cosas les espera. De acuerdo a una encuesta realizada en Estados Unidos, el 76 % de las personas estaría dispuesta a realizarse una prueba de predicción para determinar si en el futuro desarrollará Alzheimer, cáncer de mama, próstata o artritis.
Desde siempre, el hombre ha necesitado calmar la ansiedad de saber qué será de él en el futuro, buscar la bola de cristal.
Frente a lo incierto de la vida, una noticia como ésa puede replantear las cosas. "La creencia es estructural en la persona, necesita creer en algo porque sino la vida y la incertidumbre sería muy angustiante", explica el psicólogo Alfredo Ygel.
Aunque no lo reconozcan, muchos se tientan y desvían los ojos hacia lo que el horóscopo tiene para decir de ellos y su personalidad, mientras se justifican: "yo no creo en estas cosas, pero me hace gracia leerlas".
El especialista dice que esto se relaciona con la etapa animista y mágica que viven los niños. En la primera, buscan hacer natural lo que no es natural; en la segunda, tienden a hacer realidad lo que no posee un fundamento material o científico.
Cualquiera sea el caso, lo cierto es que cuánto más insegura y poco certera es la vida, más el hombre necesita creer en algo o alguien que pueda más que él y que tenga el poder para ofrecerle una salida. Los que no creen que Dios pueda lograr eso, entonces, seguramente se aferrarán a otras ciencias, por ejemplo, la astrología.
Estudios posteriores al efecto Forer (ver recuadro) concluyeron que los sujetos se sienten más identificados con las predicciones, si se dan las siguientes características:
- el sujeto cree que el análisis se aplica sólo a él.
- el sujeto cree en la autoridad del evaluador.
- el análisis enumera mayormente atributos positivos.
Según los astrólogos, la mayor cantidad de consultas se dan a fin de año y en los primeros meses del nuevo. Esto no es pura casualidad, tampoco tiene que ver con el hecho de que la gente tiene más tiempo.
"El fin de año representa un corte simbólico y la expectativa de que algo nuevo puede suceder es importante porque genera esperanzas", asegura Ygel.
Por eso, si un vidente o un astrólogo, poco importa si es cara a cara o través de un libro, auguran que el año que comienza va a ser bueno, eso anima y llena el vacío que significa no saber qué pasará en el futuro.
Por supuesto, que si el astrólogo avisora un futuro prometedor, entonces será mucho mejor. Sin embargo, a muchas personas les gustaría poder saber qué otras cosas les espera. De acuerdo a una encuesta realizada en Estados Unidos, el 76 % de las personas estaría dispuesta a realizarse una prueba de predicción para determinar si en el futuro desarrollará Alzheimer, cáncer de mama, próstata o artritis.
Desde siempre, el hombre ha necesitado calmar la ansiedad de saber qué será de él en el futuro, buscar la bola de cristal.
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