16 Diciembre 2010 Seguir en 
Verlos ingresar al escenario, con la frente en alto, derrochando orgullo por las 18 medallas obtenidas en las finales de los Juegos Nacionales Evita 2010, en Mar del Plata, fue suficiente para derretir al público en el Teatro Alberdi. Los atletas con capacidades especiales son un canto a la vida, una lección de amor propio y al deporte que los motiva día a día.
Ese fue uno de los momentos de mayor calor durante la entrega de premios de LA GACETA. Y está perfecto, porque ellos fueron dignos ganadores de una mención especial que va más allá de las siete medallas de oro, siete de plata y cuatro de bronce que cosecharon en "La Feliz". De principio a fin los chicos recibieron el amor del público y, sin dudarlo, lo devolvieron con reverencias y aplausos. Vivieron su minuto de felicidad.
Abrazo de gol para ellos y para Jorge Serrano, el polifuncional futbolista de San Martín. "Chopy" ofrendó su lauro a familiares e incluso a los atletas especiales, con quienes improvisó un choque los cinco cuando regresaba.
"Viva la vida"
Qué decir, entonces de Fernando Berardinelli, el fondista que venció una enfermedad como el cáncer mientras se aferraba a su pasión: el deporte.
La llegada a la meta de Berardineli fue acompañada por elogios, aplausos continuos y voces de aliento. "Viva la vida", corearon desde uno de los palcos del Alberdi. Él no dudó y levantó los brazos, a lo campeón.
Ese fue uno de los momentos de mayor calor durante la entrega de premios de LA GACETA. Y está perfecto, porque ellos fueron dignos ganadores de una mención especial que va más allá de las siete medallas de oro, siete de plata y cuatro de bronce que cosecharon en "La Feliz". De principio a fin los chicos recibieron el amor del público y, sin dudarlo, lo devolvieron con reverencias y aplausos. Vivieron su minuto de felicidad.
Abrazo de gol para ellos y para Jorge Serrano, el polifuncional futbolista de San Martín. "Chopy" ofrendó su lauro a familiares e incluso a los atletas especiales, con quienes improvisó un choque los cinco cuando regresaba.
"Viva la vida"
Qué decir, entonces de Fernando Berardinelli, el fondista que venció una enfermedad como el cáncer mientras se aferraba a su pasión: el deporte.
La llegada a la meta de Berardineli fue acompañada por elogios, aplausos continuos y voces de aliento. "Viva la vida", corearon desde uno de los palcos del Alberdi. Él no dudó y levantó los brazos, a lo campeón.












