Y un día Alvarez se reencontró con el gol

El santafesino se sacó la mufa con un extraordinario disparo; ¿ahora vendrán muchos más? Video

RIENDA SUELTA A LA ALEGRIA. Héctor Alvarez ya convirtió el golazo que abrió el camino de la victoria y besa la camiseta del decano. Martín Pautasso se une a la celebración del atacante.
RIENDA SUELTA A LA ALEGRIA. Héctor Alvarez ya convirtió el golazo que abrió el camino de la victoria y besa la camiseta del "decano". Martín Pautasso se une a la celebración del atacante.
Por Carlos Chirino 12 Octubre 2010
Demasiado fue lo que debieron esperar los hinchas del "decano" para volver a festejar un gol de Héctor Alvarez. Dos años y cuatro meses habían pasado desde la última vez que el atacante hizo delirar a los simpatizantes de Atlético. Para ser más precisos, a la mañana del 15 de junio de 2008 se remonta la anterior celebración. El artillero había sido el encargado de abrir el marcador cuando Atlético le ganó 2 a 1 a Racing de Córdoba, día en el que los "albicelestes" conquistaron el ansiado ascenso desde el Argentino "A". Luego el santafesino fue a probar suerte en otros horizontes y recién en esta temporada volvió al club de 25 de Mayo y Chile, con la chapa de haber sido uno de los goleadores del campeonato pasado de la "B" Nacional.
En las nueve fechas anteriores del actual torneo (siete veces entró a la cancha), Alvarez no pudo hacer lo que más sabe: perforar las redes contrarias. Recién se dio el gusto de lograrlo anoche, contra Almirante Brown, cuando el equipo de Enrique Hrabina exhibió su mejor versión.
Y Alvarez lo hizo con un golazo, propio de un jugador de su clase. A los 20 minutos recibió un pase de Fabio Ramos. Fiel a su estilo, apenas capturó el balón levantó la cabeza, vio al arquero mal ubicado y remató desde 30 metros. La pelota fue con tanta potencia que dejó sin reacción a Monasterio y se metió pegadita al palo izquierdo. Apenas el balón tomó contacto con la red llegó el desahogo del delantero. Besó la camiseta y salió disparado hacia el sector de la tribuna de calle Chile para celebrar con los hinchas. Luego hizo el gesto de estar sacándose la mufa y cuando se dirigía hacia la mitad de la cancha besó nuevamente la celeste y blanca.
El goleador volvió a demostrar su poderío y el pueblo "decano" está de fiesta.

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