Las estrellas más rutilantes de la NBA decidieron quedarse en casa o irse de vacaciones. Y Estados Unidos fue a Turquía con su segunda o tercera escuadra, sin el cartel de favorito indiscutido, rótulo que los medios españoles -no sin cierta razón- le adjudicaban a su Selección, que partió a tierra otomana a defender el oro obtenido en Japón. En el Mundial de las ausencias, los representantes de la meca del basquetbol -con una formación subvalorada- liderados por el anotador más joven en la historia de la NBA, Kevin Durant, y un andar casi arrasador (el único rival que lo inquietó fue Brasil), se llevó el metal más valioso. También fue grandioso lo de Turquía; impactante la actuación de Lituania, anfitriona del Eurobasket 2011 y con jugadores que garantizan presente y futuro, al igual que España, o la misma Serbia. Argentina, que siempre emociona, ahora apunta a luchar por la clasificación para los Juegos Olímpicos de Londres.
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