09 Septiembre 2010 Seguir en 
ESTAMBUL.- El seleccionado argentino de básquetbol recibió una paliza frente a Lituania en el estadio Sinan Erden Dome, de Estambul, por los cuartos de final del Campeonato Mundial de Turquía.
Argentina fue absolutamente superada y perdió 104 a 85, en un duelo en el que los europeos exhibieron su gran tiro exterior y frenaron al albiceleste Luis Scola.
Los lituanos se ganaron así el derecho a disputarse un puesto para la final el sábado ante Estados Unidos, mientras que los argentinos, los últimos latinoamericanos que tenían opciones de medalla, jugarán mañana ante Rusia, en la pugna por el quinto puesto.
Argentina, que había llegado a la penúltima ronda en todos los Juegos Olímpicos o Mundiales desde su subcampeonato planetario en 2002, acusó la temida Scola-dependencia, en un partido en el que los bálticos contuvieron con una férrea defensa al máximo anotador del torneo.
Después de cinco partidos alcanzado por lo menos la barrera de los treinta puntos, el jugador de los Houston Rockets quedó en sólo 13, mientras su equipo acusaba el pressing constante de los lituanos y su demoledor superioridad en el tiro exterior (12 triples contra 4 al final del choque).
Lituania se confirma así como uno de los equipos que más problemas plantean a Argentina, que había caído en tres de sus cinco confrontaciones oficiales anteriores ante el pequeño territorio ex soviético, aunque en la última el recuerdo era bueno, con victoria en la pugna por el bronce olímpico de Pekín. (AFP-NA)
Argentina fue absolutamente superada y perdió 104 a 85, en un duelo en el que los europeos exhibieron su gran tiro exterior y frenaron al albiceleste Luis Scola.
Los lituanos se ganaron así el derecho a disputarse un puesto para la final el sábado ante Estados Unidos, mientras que los argentinos, los últimos latinoamericanos que tenían opciones de medalla, jugarán mañana ante Rusia, en la pugna por el quinto puesto.
Argentina, que había llegado a la penúltima ronda en todos los Juegos Olímpicos o Mundiales desde su subcampeonato planetario en 2002, acusó la temida Scola-dependencia, en un partido en el que los bálticos contuvieron con una férrea defensa al máximo anotador del torneo.
Después de cinco partidos alcanzado por lo menos la barrera de los treinta puntos, el jugador de los Houston Rockets quedó en sólo 13, mientras su equipo acusaba el pressing constante de los lituanos y su demoledor superioridad en el tiro exterior (12 triples contra 4 al final del choque).
Lituania se confirma así como uno de los equipos que más problemas plantean a Argentina, que había caído en tres de sus cinco confrontaciones oficiales anteriores ante el pequeño territorio ex soviético, aunque en la última el recuerdo era bueno, con victoria en la pugna por el bronce olímpico de Pekín. (AFP-NA)







