Grande entre grandes

Por Eduardo Herrera 08 Septiembre 2010
Los auténticos cracks, los fuori di clase como los llaman los italianos, los superstars, demuestran que lo son cuanto más alta es la exigencia competitiva. Luis Alberto Scola, a quien los Rockets de Houston le extendieron contrato por cinco temporadas y U$S 47 millones, es la máxima estrella del Mundial, eclipsando a otras figuras de enorme talla. Y no sólo es capaz de batir marcas para un jugador argentino o ser el goleador del campeonato: es el estandarte indiscutido de una Selección que sufre ausencias significativas (Ginóbili, Nocioni), pero que sigue impregnada de ese espíritu guerrero combinado con la calidad que la llevó a ser N° 1 del básquet FIBA. Ayer, en el mejor partido del torneo, volvió a hacernos sentir inmensamente orgullosos de su juego.

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