Cambios de costumbres

02 Septiembre 2010
Por Diego Reinares - AFP

El Mundial de basquetbol de 2010 obligó a varios jugadores practicantes y a habitantes de las ciudades-sede del torneo turco a modificar costumbres en pleno ramadán, el mes de ayuno para los musulmanes. Con seis equipos de países con un importante peso de la religión islámica (Turquía, Jordania, Túnez, Irán, Costa de Marfil, Líbano), el torneo coincidió casi de lleno con este período y tan sólo los últimos dos días, 11 y 12 de septiembre, quedarán fuera.

Pero en los equipos participantes no parece que esta circunstancia haya afectado: casi todos los jugadores, por lo menos los más importantes, no tienen problemas en beber agua en las pausas de los partidos, a pesar de que ingerir líquidos es una de las actividades no permitidas durante las horas de sol de los días de ramadán.

"Estamos en un Mundial, así que la mayoría jugadores lo aplazan para estar en la competición", comentó un representante del equipo jordano en Kayseri, sede del grupo A. Recordó así que las autoridades islámicas permiten excepciones en las fechas de ayuno en casos de deportistas de alto nivel.

Con ello, los jugadores se estarían acogiendo a la posibilidad de que estando de viaje o por causa mayor, un musulmán practicante puede en ciertos casos realizar el ayuno en otro momento, siempre que cumpla con el número de días. En Turquía o Túnez, países donde la fe islámica se vive habitualmente sin la rigidez de otros lugares, los jugadores decidieron no ayunar durante el ramadán y centrarse estrictamente en la competición, señalaron desde sus respectivas formaciones. Por su lado, los iraníes deberán cumplirlo después. Entre las ciudades-sede del torneo, Kayseri, con fama de ser una de las de mayor peso islámico del país, es donde más se nota el ramadán, aunque tradicionalmente Turquía, un país laico en los principios fundacionales de la República, no suele suponer problemas para los no practicantes. "Se nota que hay menos gente por la calle que en los días normales, con este calor es mejor estar a cubierto para llevar mejor lo de no poder beber", explica en francés Hazar, un estudiante que admite no haber seguido nunca el ayuno.

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