Hará falta mucha paciencia...

Guillermo Monti
Por Guillermo Monti 09 Agosto 2010
Ortega estaba agotado. ¿Cómo hizo para meter un pique corto a los 90'? Cosas de crack. El jujeño se llevó la pelota como un rayo, invadió el área y le puso el gol en la cabeza a Funes Mori. Festejo de River, alivio en un Monumental demasiado inquieto, tres puntos para abultar el promedio y rabieta del showman Caruso Lombardi, un regalo para las cámaras, porque Ortega había capturado la pelota con limpieza. Pero Caruso, más que reclamar una falta que no había existido, alimentó la polémica que había instalado durante la semana. Lo del fixture amañado, etc. Y explotó.
River jugó regular, por momentos mal. Tigre no se animó a atacarlo con más decisión y fue un error, porque cuando lo hizo puso en aprietos a Carrizo. Mejoró el "millo" cuando Cappa incluyó a Affranchino, porque se equilibró la lucha en la banda derecha, aunque el pibe Lanzini no había hecho las cosas para el aplazo; al contrario. Hay que esperarlo.
Era empate clavado hasta que el rush de Ortega y el gol de Funes Mori reprimieron el nerviosismo de la hinchada. "Movete, River movete...", cantaban. Mucho deberá moverse de aquí en más para olvidarse del promedio y animarse a pelear por cosas importantes. Algo quedó claro en Núñez: de tiki tiki, este equipo por ahora no tiene nada.

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