Buscan sitios para internación

Una de las primeras referentes de la lucha se queja de la inacción.

29 Julio 2010
No quieren politizar su lucha. Por eso no participan de las marchas que todos los miércoles organizan las "madres del pañuelo negro". Sin embargo, el flagelo de la droga también tocó la puerta de sus casas y todos los días realizan tareas para combatir esta problemática.

Las "Madres de la Esperanza" surgieron hace casi dos años, cuando comenzaron las primeras protestas contra el narcotráfico. "A pesar de los allanamientos y de los controles policiales, todo está igual. Los chicos continúan drogándose y, por ende, continúa la venta de estupefacientes", afirmó Beatriz Carnero, una de las referentes de este espacio.

A pesar que el grupo original se desmembró, estas madres decidieron organizarse y se constituyeron como asociación civil. "Asumimos un perfil bajo. Trabajamos a pulmón, reuniéndonos con madres de chicos adictos", contó Carnero.

La mujer dijo que trabajan con jóvenes que manifiestan querer superar su adicción. "Piden ayuda. Pero no hay lugares de internación para todos y no hay avances importantes en este sentido", expresó. Además, Carnero afirmó que las políticas de lucha contra las adicciones no deben centrarse en los barrios de la Costanera. "Estamos trabajando muy fuerte en Villa 9 de Julio, donde hay muchos adictos", manifestó.

Las "Madres de la Esperanza" consideran que otras zonas críticas son Villa Mariano Moreno, los barrios Policial y Presidente Perón y en Yerba Buena, en el barrio Los Pinos, entre otros. "Como la Policía concentra sus controles en la Costanera, los transas se organizan en otras zonas", afirmó.

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