27 Julio 2010 Seguir en 
Ahorra tiempo y dinero
Los expertos en Marketing, en Comunicación Institucional y en Recursos Humanos coinciden en una fortaleza que posee una de las plataformas más usadas para transmitir mensajes: Twitter permite ahorrar tiempo y dinero a la empresa. Los correos electrónicos y las llamadas interminables hoy son reemplazadas por un sistema, en el que los directivos o los equipos de trabajo pueden transmitir órdenes o proyectos y compartir vivencias o inquietudes para mejorar un producto, el trabajo interno o la comunicación de la compañía.
Generalmente se utiliza Twitter para unirse a grupos de "twitteros" que, en cierta medida, están relacionados al negocio, la carrera, la profesión o el oficio que se desempeña. A través del "twitteo" pueden obtener datos importantes para alguna iniciativa. Como un efecto multiplicador, dicen los especialistas en el tema, las empresas pueden vincularse con potenciales socios o clientes, más allá de las distancias. Uno de los pasos que se sugieren, en ese sentido, es el uso de Twitter Search o "Buscar gente", mediante los cuales, con palabras claves, se pueden identificar a usuarios afines. En 140 caracteres, la empresa, un grupo de trabajo o simplemente un empleado puede intercambiar información o solicitar sugerencias a colegas.
Letras comprometedoras
"Cisco acaba de ofrecerme un trabajo! Ahora tengo que sopesar entre la utilidad de un buen cheque y viajar a diario para hacer un trabajo odioso". Este simple mensaje le costó la oportunidad a un postulante que twitteó lo que pensaba. La empresa lo leyó y, naturalmente, ni lo llamó. Peor le fue a una empleada de una ONG. Su jefe descubrió que tenía un blog secreto sobre sexo y la despidió. Estos casos, recopilados por el sitio "The Huffington Post" sirven para reflejar los riesgos que se corren cuando se usa la plataforma sin pensar lo que se escribe. Otro de los casos más patétitos sobre un mal mensaje fue el que protagonizó Vanderlei Luxemburgo, el ex entrenador de Real Madrid. El DT brasileño fue despedido del club Palmeiras por criticar en Twitter a uno de sus jugadores, Keirrison. "Si no lo venden (al Barcelona) no volverá a jugar para mí", twitteó.
Twitter es una red social pública. Todo lo que allí se publica queda, por defecto, abierto a toda la red y no todos sus usuarios parecen percatarse de esas características. "La inocencia de algunos le ha costado, incluso, perder el trabajo", dice el periódico online fundado por Arianna Huffington, una de las personalidades más influyentes del mundo de los medios.








