25 Julio 2010 Seguir en 
- De parado.- El bar Bernasconi es el único en Tucumán que sigue siendo al paso, aunque ahora tenga un espacio para sentarse. "Hasta 1975 más o menos, no había ni siquiera banquetas para sentarse en la barra, era un verdadero bar al paso donde la gente iba dos minutos, se tomaba un café de parado a las corridas y volvía a trabajar", contó Cristina Bernasconi.
- De cómo ahogar las penas.- El mozo Juan Segovia, más conocido como Ardiles por sus clientes, tiene una lista de 32 años de anécdotas para contar. "Estábamos trabajando una noche cualquiera y entró un hombre; habrá tenido unos 45 años como máximo. Estaba medio lloriqueando y se pidió un whisky. Yo no pregunto nada si no me dicen ellos, por respeto. Pidió otro, y otro y 100 más, hasta que cerramos y terminé sentado conversando con él y brindando porque ?nadie muere mocho?", contó.
- El pucho.- Muchos bares que no tienen mesas en las veredas vieron reducida su clientela. "Tomar un café es sinónimo de fumar un pucho", aseguró Mercedes, mientras fumaba en la puerta de bar.
- Negocio estable.- En promedio, se piden 70 habilitaciones mensuales para abrir bares en Tucumán, según datos de la Dipsa. El director de la repartición, Carlos Gómez, asegura que es un rubro estable en cuanto a pedidos de bajas y de altas. Además, el funcionario contó que hasta mayo de 2010 realizaron 17 clausuras y 12 decomisos en bares de la capital, la mayoría por no contar con habilitación o por tener alimentos en mal estado.
- De cómo ahogar las penas.- El mozo Juan Segovia, más conocido como Ardiles por sus clientes, tiene una lista de 32 años de anécdotas para contar. "Estábamos trabajando una noche cualquiera y entró un hombre; habrá tenido unos 45 años como máximo. Estaba medio lloriqueando y se pidió un whisky. Yo no pregunto nada si no me dicen ellos, por respeto. Pidió otro, y otro y 100 más, hasta que cerramos y terminé sentado conversando con él y brindando porque ?nadie muere mocho?", contó.
- El pucho.- Muchos bares que no tienen mesas en las veredas vieron reducida su clientela. "Tomar un café es sinónimo de fumar un pucho", aseguró Mercedes, mientras fumaba en la puerta de bar.
- Negocio estable.- En promedio, se piden 70 habilitaciones mensuales para abrir bares en Tucumán, según datos de la Dipsa. El director de la repartición, Carlos Gómez, asegura que es un rubro estable en cuanto a pedidos de bajas y de altas. Además, el funcionario contó que hasta mayo de 2010 realizaron 17 clausuras y 12 decomisos en bares de la capital, la mayoría por no contar con habilitación o por tener alimentos en mal estado.










