Los Kirchner no son "fríos" sólo porque vienen del sur, ni porque se llamen a sí mismos "pingüinos", sino porque han mostrado que son políticos calculadores; algunas veces fallan, pero siempre van hasta las últimas consecuencias con sus decisiones. En broma, hace unos años, se dijo que Néstor y Cristina podían estar 16 años en la presidencia, alternándose en el poder. O sea que el turno que venía era el "primer damo", y todo iba en esa dirección hasta hace una semana, cuando, llamativamente, desde la propia Casa Rosada se decidió poner freno al "operativo clamor" por Néstor. ¿Qué sucedió? Las encuestas, aparentemente, le dan en baja al patagónico y en alza a su esposa. Ayer, precisamente, Cristina hizo una ¿broma? preguntando por qué Néstor y no ella en 2011. Respuestas posibles: 1)- operativo en marcha para que ella se instale 2)- sacar del medio de la tormenta política, por ahora, a Néstor (Macri lo sigue acusando de manejar la Justicia y de estar detrás de él por ser un competidor. De tanto decirlo, algunos terminan creyéndole), 3)- desviar la atención hasta las definiciones en marzo. Sea lo que fuere, seguro está calculado por los "k".








