La banda ancha ha signado el ocaso de los ciber

Como cada vez hay más gente que accede al servicio de internet domiciliario, los locales comerciales se usan para jugar y hacer trámites. Según los registros de este año de Telecom, el servicio se masificó en 2006. A ello se debió el cambio del perfil del negocio. Preferencias

OTRO PERFIL. Los chicos van al ciber a jugar y la gente mayor acude a hacer alguna tarea específica; antes, todos se pasaban horas chateando y navegando.
OTRO PERFIL. Los chicos van al ciber a jugar y la gente mayor acude a hacer alguna tarea específica; antes, todos se pasaban horas chateando y navegando.
04 Julio 2010
Salían desaforados. El timbre de la escuela los habilitaba para agolparse en el primer ciber que tuviera una máquina disponible para gastarse hasta las últimas moneditas, por unas horas en internet. Era la novedad, la ansiedad de engancharse en la infinita telaraña donde estaba todo y donde se podía hacer todo: jugar, encontrar amigos, sorprenderse con las noticias curiosas que daban vuelta el mundo y que no se imprimían en los medios locales, ver cosas que no se podían ver... una lista tan interminable de posibilidades que hasta llegaba a intimidar: ¿o es que muchos no estuvieron cientos de veces frente a la pantalla, ese mar inagotable de datos, sin saber qué hacer?

Internet ya venía transitando su camino y recogiendo adeptos todos los días, pero, de acuerdo a las estadísticas, hasta fines de los 90 no era tan accesible para todo el mundo, y mucho menos para todos los| tucumanos. Había cibers, pero a precios que lo hacían prácticamente un lujo.

Eran los tiempos del dial-up, de la conexión a través de una llamada telefónica -local al principio, diferenciada después- con la que cada minuto navegando en la web se contaba en pesos.

Y un día apareció la banda ancha y todo cambió: el negocio y los usuarios. A partir de 2002, miles de locales vacíos se llenaron de computadoras conectadas a internet. Más barato, más velocidad, más posibilidades. Era el negocio del momento y había cibers para elegir, desde los más austeros hasta los más sofisticados, con máquinas de última generación para poder despuntar a las anchas el vicio del "counter stricke", y juegos por el estilo.

La tecnología, entonces, aparecía como un torbellino que arrasaba con todo lo que había en su camino, y cada día el ventarrón se desplazaba a mayor velocidad.

Pocos años después del boom del ciber, las facilidades para llevarse la banda ancha a casa acortaban la brecha con lo que había sido el negocio del momento.

Las estadísticas

Actualmente, en nuestra provincia hay alrededor de 85.000 suscriptores al servicio de banda ancha, según informó Pablo Bollati, gerente de Relaciones Institucionales de Telecom. "A nivel nacional, la cantidad de clientes de banda ancha tuvo un incremento sostenido en los últimos años; sin duda, esa fue la principal razón del cambio de perfil de los ciber", afirma.

Según datos oficiales de Telecom -la compañía que concentra casi la totalidad de líneas con acceso a banda ancha-, el número de clientes de ese servicio aumentó entre un 16% y 20% el primer trimestre se este año respecto del mismo lapso de 2009. Sin embargo, la explosión de banda ancha en los hogares se dio entre 2006 y 2007, cuando el incremento de usuarios fue del 110%.

Poco a poco, muchos de los chicos (la franja de clientes preferenciales de los ciber), empezaron a retomar viejas costumbres, como volver a juntarse con los amigos de la vida real a la salida de la escuela. "Hace dos años era un vicio total, salía de la escuela y todos los ciber cercanos estaban llenos; por eso yo me iba al ciber de cerca de mi casa, y me encerraba horas y horas a chatear", contó Rocío, una adolescente del Instituto Kennedy que ahora disfruta de tomar sol en la plaza independencia con sus amigas a la salida del colegio. "Después ya nos empezamos a aburrir. La verdad es que prefiero pasar más tiempo con mis amigos de la vida real", concluyó.

Lo que muchos entendidos observan es que el hábito de husmear en la red no se ha perdido. Dicen que lo que pasó es que ha entrado de tal modo a las casas, que la penetración de internet domiciliario es casi tan alta como el del teléfono o el video cable.

Un lugar de paso

Hacer trámites, imprimir formularios, redactar una nota, enviar o recibir un mail de último momento... esas son las principales tareas para las que se usa el ciber actualmente, y son muy pocos los que se sientan allí a navegar la web a la deriva. Así lo advierte Luciano Molina, encargado de un local en barrio sur.

"La gente viene sobre todo a hacer trámites, que hoy en día muchos se deben hacer a través de internet. También vienen los universitarios a imprimir o hacer consultas", explicó.

Más que el caudal de gente que circula por los ciber, lo que cambió es la cantidad de tiempo que se pasa adentro, que últimamente es mucho menor que en la época de oro. Para Fernanda Saravia, encargada de un ciber céntrico, esa reducción se debe a que algunos de los principales usos que antes se le daba al ciber, ahora se mudaron a las casas. "La gente que se pasa horas chateando o en facebook por ejemplo, lo hace desde su casa, y al ciber lo usan para salir del paso", afirmó.

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