Atlético había hecho bien los deberes frente al ahora líder Godoy Cruz, hasta que en la penúltima jugada del partido se le voló la tortuga. Culpa de Federico Higuaín, el héroe de la noche, autor de los dos goles que desnivelaron el marcador. Una lástima.
Mario Gómez le había planteado un lindo problema a Omar Asad. Aunque no parezca, los "decanos" fueron a buscar el punto, y si se daba la oportunidad, a volver a casa con los tres panes bajo el brazo. Y pudo haber sido así si no hubiese sido por dos fallidas definiciones de Sebastián Longo, cuando en la marquesina figuraban dos ceros grandes como una manzana de casas. Peinó Fabio Escobar en las alturas, dejó solo al volante y este corrió hacia la meta. Pero lo hizo tan rápido que al llegar a la puerta de Ibáñez no supo qué hacer. Demoró en lanzar el latigazo, lo trabaron y la situación se diluyó en un córner. En la segunda opción clarísima de Longo, este desaprovechó un gran buscapié de Emanuel Gigliotti. El carrilero le pifió al chute.
Todo lo contrario de Higuaín, que sacó litros de jugo a un cabezazo estratégico de Jairo Castillo. La defensa dejó un orificio gigante en el sector izquierdo, el colombiano cruzó la pelota a esos lares y "Pipita" entró como Juan por su casa. Se perfiló, miró a Ischuk y sacó un tiro semiviolento que Lucas, de floja reacción, no pudo detener. Esa había sido la única llegada seria de Godoy Cruz en 33 minutos. Si uno no aprovecha las suyas... después lo padece.
Eso sucedió en el complemento, pues Godoy se conformó con el resultado, mantuvo el dominio del balón y listo; nada de meter segunda y buscar el 2 a 0. Por eso, pisando el cuarto de hora, Claudio Sarría desenfundó un zurdazo venenoso, Ibáñez dio rebote y Páez, veloz como el viento, puso el 1 a 1.
Si algo le faltaba al corazón del hincha para explotar fue la roja a Barone. Por suerte, Sergio Sánchez se fue al toque también.
Estaba todo dicho para que Laverni sellara la parda. A Atlético le gustaba la idea, a tal punto que pudo haber aprovechado algunas contras y no lo hizo. En cambio, Godoy quería más y fue a la carga. Higuaín, desde la tercera dimensión, se encargó del resto.
Mejoró algo con Sarría
Sin descollar ni mucho menos, con sus intermitencias en la cancha, Claudio Sarría le aportó algo de aire a un medio campo que no tiene ideas en ofensiva. Los pelotazos siguen estando a la orden del día.
Las bajas son un problema
Se siguen cayendo soldados. Gómez perdió a Longo y a Villavicencio (ambos llegaron a la quinta amarilla) y tiene otros hombres lesionados en Tucumán. El DT está obligado a realizar variantes el viernes, contra el "pincha".
La suerte no lo acompaña
Son más malas que buenas las que le pasan a Atlético, que sufre una racha de pésima fortuna. Cuando está cerca de concretar, siempre algo se cruza en el medio y le arruina el cumpleaños. Habrá que ver cómo rompe el hechizo.
Mario Gómez le había planteado un lindo problema a Omar Asad. Aunque no parezca, los "decanos" fueron a buscar el punto, y si se daba la oportunidad, a volver a casa con los tres panes bajo el brazo. Y pudo haber sido así si no hubiese sido por dos fallidas definiciones de Sebastián Longo, cuando en la marquesina figuraban dos ceros grandes como una manzana de casas. Peinó Fabio Escobar en las alturas, dejó solo al volante y este corrió hacia la meta. Pero lo hizo tan rápido que al llegar a la puerta de Ibáñez no supo qué hacer. Demoró en lanzar el latigazo, lo trabaron y la situación se diluyó en un córner. En la segunda opción clarísima de Longo, este desaprovechó un gran buscapié de Emanuel Gigliotti. El carrilero le pifió al chute.
Todo lo contrario de Higuaín, que sacó litros de jugo a un cabezazo estratégico de Jairo Castillo. La defensa dejó un orificio gigante en el sector izquierdo, el colombiano cruzó la pelota a esos lares y "Pipita" entró como Juan por su casa. Se perfiló, miró a Ischuk y sacó un tiro semiviolento que Lucas, de floja reacción, no pudo detener. Esa había sido la única llegada seria de Godoy Cruz en 33 minutos. Si uno no aprovecha las suyas... después lo padece.
Eso sucedió en el complemento, pues Godoy se conformó con el resultado, mantuvo el dominio del balón y listo; nada de meter segunda y buscar el 2 a 0. Por eso, pisando el cuarto de hora, Claudio Sarría desenfundó un zurdazo venenoso, Ibáñez dio rebote y Páez, veloz como el viento, puso el 1 a 1.
Si algo le faltaba al corazón del hincha para explotar fue la roja a Barone. Por suerte, Sergio Sánchez se fue al toque también.
Estaba todo dicho para que Laverni sellara la parda. A Atlético le gustaba la idea, a tal punto que pudo haber aprovechado algunas contras y no lo hizo. En cambio, Godoy quería más y fue a la carga. Higuaín, desde la tercera dimensión, se encargó del resto.
Mejoró algo con Sarría
Sin descollar ni mucho menos, con sus intermitencias en la cancha, Claudio Sarría le aportó algo de aire a un medio campo que no tiene ideas en ofensiva. Los pelotazos siguen estando a la orden del día.
Las bajas son un problema
Se siguen cayendo soldados. Gómez perdió a Longo y a Villavicencio (ambos llegaron a la quinta amarilla) y tiene otros hombres lesionados en Tucumán. El DT está obligado a realizar variantes el viernes, contra el "pincha".
La suerte no lo acompaña
Son más malas que buenas las que le pasan a Atlético, que sufre una racha de pésima fortuna. Cuando está cerca de concretar, siempre algo se cruza en el medio y le arruina el cumpleaños. Habrá que ver cómo rompe el hechizo.

.webp)









