25 Enero 2010 Seguir en 
Recaudar.- Hay conductores que no ven como un delito dar una coima para pagar por el error que cometieron. Sí consideran un delito grave que los inspectores fabriquen multas y ofrezcan coimas. Creen que el problema es que no reciben sueldos adecuados y deben recaudar por su cuenta para vivir mejor.
Al acecho de los taxistas.- Muchos taxistas aseguran que no pueden respirar en el microcentro porque los inspectores se pasan de vivos y les imponen infracciones inexistentes para coimearlos. "Ya los conocemos; tienen zonas delimitadas. Su plan es decirte que la multa te cuesta tanto pero que ellos te alivian los trámites si les das la mitad", dijo Leopoldo, quien prefirió no dar su apellido.
Negarse a pagar coimas.- Las autoridades de la Dirección de Tránsito recomiendan a los conductores que en todos los casos no paguen coimas y que acepten la multa. Cuando los inspectores inventan una infracción, los dejarán ir sin excusas. Las denuncias se pueden hacer en la Dirección de Tránsito o en la comisaría más cercana a donde ocurrió el hecho.
Horas pico.- Algunos conductores, como Jorge Lobo, aseguran que los inspectores de tránsito sólo aparecen en las horas pico para recaudar y que acechan a los conductores. "Me indigna el abuso de autoridad y la arrogancia de los agentes", criticó.
A la caza de infracciones.- Los inspectores de Tránsito están a la caza de las siguientes infracciones que puedan darles coimas: por pasar semáforo en rojo o por no poner guiño. "También quieren multar por mal estacionamiento en lugares que no tienen señalización", dijo Beatriz Menéndez. "Usan cualquier excusa: te piden matafuego grande, sábana blanca para tapar cadáveres en caso de accidente, verificación técnica por andar por la ciudad o te quieren sancionar por echar humo por el caño de escape o circular fuerte, sin tener pruebas. Se hacen los buenos, te piden unos pesos para ahorrarte trabajo", agregó Luis Laborda.
Corrupción.- Argentina figura entre los países con mayores niveles de corrupción en el mundo, según un informe difundido por la organización Transparencia Internacional. Se ubicó entre los países con mayor corrupción de América latina, con apenas 2,9 puntos sobre 10 en cuanto a su calidad institucional. Un puntaje inferior a 3 es señal de que la corrupción es percibida como desenfrenada.
Al acecho de los taxistas.- Muchos taxistas aseguran que no pueden respirar en el microcentro porque los inspectores se pasan de vivos y les imponen infracciones inexistentes para coimearlos. "Ya los conocemos; tienen zonas delimitadas. Su plan es decirte que la multa te cuesta tanto pero que ellos te alivian los trámites si les das la mitad", dijo Leopoldo, quien prefirió no dar su apellido.
Negarse a pagar coimas.- Las autoridades de la Dirección de Tránsito recomiendan a los conductores que en todos los casos no paguen coimas y que acepten la multa. Cuando los inspectores inventan una infracción, los dejarán ir sin excusas. Las denuncias se pueden hacer en la Dirección de Tránsito o en la comisaría más cercana a donde ocurrió el hecho.
Horas pico.- Algunos conductores, como Jorge Lobo, aseguran que los inspectores de tránsito sólo aparecen en las horas pico para recaudar y que acechan a los conductores. "Me indigna el abuso de autoridad y la arrogancia de los agentes", criticó.
A la caza de infracciones.- Los inspectores de Tránsito están a la caza de las siguientes infracciones que puedan darles coimas: por pasar semáforo en rojo o por no poner guiño. "También quieren multar por mal estacionamiento en lugares que no tienen señalización", dijo Beatriz Menéndez. "Usan cualquier excusa: te piden matafuego grande, sábana blanca para tapar cadáveres en caso de accidente, verificación técnica por andar por la ciudad o te quieren sancionar por echar humo por el caño de escape o circular fuerte, sin tener pruebas. Se hacen los buenos, te piden unos pesos para ahorrarte trabajo", agregó Luis Laborda.
Corrupción.- Argentina figura entre los países con mayores niveles de corrupción en el mundo, según un informe difundido por la organización Transparencia Internacional. Se ubicó entre los países con mayor corrupción de América latina, con apenas 2,9 puntos sobre 10 en cuanto a su calidad institucional. Un puntaje inferior a 3 es señal de que la corrupción es percibida como desenfrenada.
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