18 Diciembre 2009 Seguir en 
COPENHAGUE, Dinamarca.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, advirtió hoy en Copenhague el riesgo de que la cumbre climática fracase y aseguró que su país continuará reduciendo las emisiones de gases contaminantes, al margen del resultado que se alcance en la capital danesa. "La hora de hablar acabó. No tenemos tiempo. Nuestra capacidad para actuar está en duda", manifestó ante los cerca de 120 jefes reunidos en el Bella Center.
En su mensaje, el mandatario afirmó que el calentamiento global es un peligro creciente y que su administración está determinada a actuar. Además, reclamó hechos concretos a los líderes de las potencias y solicitó la creación de un mecanismo de control que vigile si se cumplen los objetivos climáticos. "El mundo necesita un acuerdo, aunque sea imperfecto", remarcó.
Las palabras del demócrata fueron dirigidas a China, el país que junto a EEUU es el mayor emisor de dióxido de carbono (CO2). Hasta ahora, el gigante asiático se mostró reticente a permitir que observadores internacionales controlen las emanaciones de sus industrias.
Horas de tensión
La cumbre del cambio climático, que se inició el 7 de diciembre, afronta hoy la última y decisiva jornada. Después de dos semanas en las que apenas se registraron algunos avances, todavía no se definió un documento conjunto que establezca pautas globales para disminuir la contaminación ambiental.
El arribo de Obama a Copenhague trae grandes esperanzas, ya que concretará una serie de reuniones con jefes de Gobierno, entre ellos con el de China, Wen Jiabao, para intentar salvar las diferencias que impiden cerrar el pacto.
Esta mañana, un grupo de 30 mandatarios y altos representantes reanudó las discusiones a puerta cerrada para avanzar hacia un proyecto de declaración. De este encuentro participaron los países industrializados (Estados Unidos, la Unión Europea, Japón y Rusia, entre otros) y las grandes naciones en vías de desarrollo (como China, India, Brasil, México y Colombia).
Las entidades ecologistas que intervienen en el encuentro señalaron que el texto sobre el que trabajaron hasta ahora los líderes políticos se compromete a limitar el aumento de la temperatura media a 2º C, pero no especifica cómo lograrlo. Desde hace algunos días se escucha la posibilidad de prologar el cónclave durante el fin de semana, pero la versión aún no fue confirmada por los organizadores. (Reuters-DPA)
En su mensaje, el mandatario afirmó que el calentamiento global es un peligro creciente y que su administración está determinada a actuar. Además, reclamó hechos concretos a los líderes de las potencias y solicitó la creación de un mecanismo de control que vigile si se cumplen los objetivos climáticos. "El mundo necesita un acuerdo, aunque sea imperfecto", remarcó.
Las palabras del demócrata fueron dirigidas a China, el país que junto a EEUU es el mayor emisor de dióxido de carbono (CO2). Hasta ahora, el gigante asiático se mostró reticente a permitir que observadores internacionales controlen las emanaciones de sus industrias.
Horas de tensión
La cumbre del cambio climático, que se inició el 7 de diciembre, afronta hoy la última y decisiva jornada. Después de dos semanas en las que apenas se registraron algunos avances, todavía no se definió un documento conjunto que establezca pautas globales para disminuir la contaminación ambiental.
El arribo de Obama a Copenhague trae grandes esperanzas, ya que concretará una serie de reuniones con jefes de Gobierno, entre ellos con el de China, Wen Jiabao, para intentar salvar las diferencias que impiden cerrar el pacto.
Esta mañana, un grupo de 30 mandatarios y altos representantes reanudó las discusiones a puerta cerrada para avanzar hacia un proyecto de declaración. De este encuentro participaron los países industrializados (Estados Unidos, la Unión Europea, Japón y Rusia, entre otros) y las grandes naciones en vías de desarrollo (como China, India, Brasil, México y Colombia).
Las entidades ecologistas que intervienen en el encuentro señalaron que el texto sobre el que trabajaron hasta ahora los líderes políticos se compromete a limitar el aumento de la temperatura media a 2º C, pero no especifica cómo lograrlo. Desde hace algunos días se escucha la posibilidad de prologar el cónclave durante el fin de semana, pero la versión aún no fue confirmada por los organizadores. (Reuters-DPA)








