18 Diciembre 2009 Seguir en 
Otra temporada de esfuerzos, dedicación y sacrificio es la que nos entregó el deporte durante 2009. El éxito acompañó a muchos atletas; los que no lo lograron, igualmente se entregaron por completo en un campo de juego, en una pista, en un camino, en cada rincón donde la competencia fuera posible.
No resultó sencillo transitar 2009 por muchas circunstancias, fundamentalmente económicas.
El deporte no estuvo exento de las complicaciones, pero el espíritu superador todo lo pudo, así como las ganas de salir adelante.
Tucumán tuvo mucho para celebrar.
Hubo deportistas y disciplinas que llenaron de orgullo a la provincia. Hubo hechos que despertaron admiración y que avivaron la pasión.
Fueron todos ejemplos de cuánto se puede lograr cuando se pone corazón, ímpetu y ganas.
En el fútbol, Atlético Tucumán cerró un año inolvidable, con su ascenso a Primera división; San Martín, en tanto, vivió en lo institucional un hecho único y emotivo: cumplió sus primeros 100 años.
El rugby volvió a ocupar un lugar protagónico, con un subcampeonato argentino a nivel de selecciones mayores y un segundo lugar para Universitario en el Torneo del Interior.
El voley recuperó un lugar en Primera división a través de Instituto Pellegrini y trabajó en la provincia para recuperar protagonismo; el básquet apostó por la juventud y por los proyectos locales.
El automovilismo tuvo varios exponentes destacados. Lucas Mohamed culminó sexto en el campeonato del Turismo Nacional luego de obtener cuatro segundos puestos.
En tanto, Juan José Gil de Marchi y Pablo Morán sobresalieron en el Rally Nacional. También son dignos de mencionar los esfuerzos de los pilotos de rally y de las categorías de pista, que viajaron cientos de kilómetros para seguir adelante con su pasión.
Las alegrías se extendieron a otras disciplinas: el mountain bike se consolidó como un fenómeno, con récords de inscriptos y perfecta organización; las carreras de aventura sumaron desafíos; el atletismo y el ciclismo ampliaron su campo de acción hacia el interior; el hockey apostó al futuro e incorporó más canchas sintéticas; el golf y las actividades ecuestres concretaron una intensa agenda, con muchos torneos de gran convocatoria y envergadura.
Deportistas tucumanos se coronaron campeones argentinos en tenis de mesa, patín, enduro, artes marciales, ajedrez, mountain bike, gimnasia y esquí náutico.
Varios también integraron seleccionados nacionales.
Otros consumaron hazañas, como lo hizo César Costilla, flamante campeón del Abierto de la República de golf.
Incluso se registraron éxitos en disciplinas de juveniles, veteranos y deportes especiales. En estos últimos rubros brillaron con luz propia atletas como Efraín Wachs y Juan Pablo Juárez.
Y cómo olvidar en estas menciones a quienes nos representaron en el mundo; entre ellos están el yudoca Emanuel Lucenti, los bikers Darío Gasco y Javier Santiago, los golfistas Andrés Romero y César Monasterio.
En estas disciplinas y en estos nombres está contenido gran parte del éxito deportivo tucumano.
Pero hay muchas conquistas que, aunque no fueron citadas, merecen nuestro aplauso, nuestro respaldo y nuestro aliento.
A los anónimos y a los conocidos, a los que practican el deporte con humildad y a los que cuentan con estructuras sólidas, a los que sueñan con dar el gran salto y a los que los anima el afán de participar, los instamos a que en 2010 sigan adelante, a que den lo mejor de sí, a que luchen por un mayor apoyo, a que brinden el ejemplo.
Tucumán cuenta con deportistas aguerridos y entusiastas, que creen en sí mismos. Es a partir de esta base que el éxito de todos está asegurado.
No resultó sencillo transitar 2009 por muchas circunstancias, fundamentalmente económicas.
El deporte no estuvo exento de las complicaciones, pero el espíritu superador todo lo pudo, así como las ganas de salir adelante.
Tucumán tuvo mucho para celebrar.
Hubo deportistas y disciplinas que llenaron de orgullo a la provincia. Hubo hechos que despertaron admiración y que avivaron la pasión.
Fueron todos ejemplos de cuánto se puede lograr cuando se pone corazón, ímpetu y ganas.
En el fútbol, Atlético Tucumán cerró un año inolvidable, con su ascenso a Primera división; San Martín, en tanto, vivió en lo institucional un hecho único y emotivo: cumplió sus primeros 100 años.
El rugby volvió a ocupar un lugar protagónico, con un subcampeonato argentino a nivel de selecciones mayores y un segundo lugar para Universitario en el Torneo del Interior.
El voley recuperó un lugar en Primera división a través de Instituto Pellegrini y trabajó en la provincia para recuperar protagonismo; el básquet apostó por la juventud y por los proyectos locales.
El automovilismo tuvo varios exponentes destacados. Lucas Mohamed culminó sexto en el campeonato del Turismo Nacional luego de obtener cuatro segundos puestos.
En tanto, Juan José Gil de Marchi y Pablo Morán sobresalieron en el Rally Nacional. También son dignos de mencionar los esfuerzos de los pilotos de rally y de las categorías de pista, que viajaron cientos de kilómetros para seguir adelante con su pasión.
Las alegrías se extendieron a otras disciplinas: el mountain bike se consolidó como un fenómeno, con récords de inscriptos y perfecta organización; las carreras de aventura sumaron desafíos; el atletismo y el ciclismo ampliaron su campo de acción hacia el interior; el hockey apostó al futuro e incorporó más canchas sintéticas; el golf y las actividades ecuestres concretaron una intensa agenda, con muchos torneos de gran convocatoria y envergadura.
Deportistas tucumanos se coronaron campeones argentinos en tenis de mesa, patín, enduro, artes marciales, ajedrez, mountain bike, gimnasia y esquí náutico.
Varios también integraron seleccionados nacionales.
Otros consumaron hazañas, como lo hizo César Costilla, flamante campeón del Abierto de la República de golf.
Incluso se registraron éxitos en disciplinas de juveniles, veteranos y deportes especiales. En estos últimos rubros brillaron con luz propia atletas como Efraín Wachs y Juan Pablo Juárez.
Y cómo olvidar en estas menciones a quienes nos representaron en el mundo; entre ellos están el yudoca Emanuel Lucenti, los bikers Darío Gasco y Javier Santiago, los golfistas Andrés Romero y César Monasterio.
En estas disciplinas y en estos nombres está contenido gran parte del éxito deportivo tucumano.
Pero hay muchas conquistas que, aunque no fueron citadas, merecen nuestro aplauso, nuestro respaldo y nuestro aliento.
A los anónimos y a los conocidos, a los que practican el deporte con humildad y a los que cuentan con estructuras sólidas, a los que sueñan con dar el gran salto y a los que los anima el afán de participar, los instamos a que en 2010 sigan adelante, a que den lo mejor de sí, a que luchen por un mayor apoyo, a que brinden el ejemplo.
Tucumán cuenta con deportistas aguerridos y entusiastas, que creen en sí mismos. Es a partir de esta base que el éxito de todos está asegurado.

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