08 Octubre 2009 Seguir en 
Alberto Piedrabuena y Emilio Herrera Molina, miembros de la sala II de la Cámara Penal, están indignados. Afirman que ellos ordenaron una investigación a raíz de la cual se descubrió que el 65% de los internos del penal de Villa Urquiza consume droga, pero que a nadie le importó. "Enviamos notas a la Justicia Federal y al ministerio de Seguridad Ciudadana, pero no obtuvimos ninguna respuesta", se quejó Piedrabuena. El camarista hizo referencia al informe que publicó LA GACETA el domingo. "El tráfico de droga en la cárcel no es de los familiares. Evidentemente los controles no son eficientes y los guardiacárceles tienen que tener vinculación", dijo Herrera Molina. Ambos camaristas dijeron que están dispuestos a someterse a un estudio de estupefacientes. "Pero queremos que todos los funcionarios y el personal penitenciario también se lo hagan", remarcaron.








