El Senado convirtió en ley las facultades delegadas
El kirchnerismo sumó 38 votos a favor, contra 30 negativos de la oposición, y aprobó la creación de una comisión que revisará 1.900 leyes. Pichetto instó a la oposición a no hacer demagogia y a actuar con responsabilidad. Reutemann y Saadi votaron en contra del Gobierno.
21 Agosto 2009 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El Senado nacional aprobó y convirtió en ley por 38 votos positivos del oficialismo y 30 negativos de la oposición, el proyecto del Gobierno nacional que prorroga la vigencia por un año, a partir del 24 de agosto -el próximo lunes-, de las facultades delegadas del Congreso en favor del Poder Ejecutivo. El debate fue áspero, en medio de protestas de productores que intentaron derribar vallas e ingresar al recinto.
Entre las normas prorrogadas se encuentra el artículo 755 del Código Aduanero, que permite al Gobierno fijar los derechos de exportación o retenciones al comercio de granos. Por ello, el campo se opone a que se deleguen las facultades.
Votaron junto a la posición oficial 35 integrantes del bloque del Frente para la Victoria, tres aliados patagónicos (dos fueguinos y uno neuquino) y lo hicieron en contra, los representantes del justicialismo disidente, del Acuerdo Cívico y Social y los oficialistas Ramón Saadi y Elena Corregido.
Durante ocho horas de debate, el kirchnerismo se abroqueló en la defensa de la iniciativa que aprobó Diputados la semana pasada, que fija la creación de una Comisión Bicameral, de ocho miembros por cada cámara, para que en un plazo de 240 días analice y revise cuáles de las 1.900 normas dictadas hasta 1994 mantienen su vigencia.
Además, establece que sólo podrán dictar medidas el Presidente y el jefe de Gabinete, con lo que se prohíbe la subdelegación, que hasta ahora permitió que funcionarios de segundo orden hicieran uso de facultades extraordinarias.
El jefe del bloque oficialista, Miguel Angel Pichetto, advirtió: "la oposición tiene un gran desafío que es no actuar con demagogia ni con irresponsabilidad, porque esto conduce a la falta de gobernabilidad política". El senador rionegrino rechazó un análisis crítico realizado por el titular de la bancada radical, Ernesto Sanz, y cuestionó la intervención de la Iglesia en el tema de la pobreza, además de rechazar el uso de la palabra "escándalo", usado por el papa Benedicto XVI para referirse a la situación en la Argentina. "Escándalos, escándalos, hay en la Iglesia, pero sobre esto prefiero no referirme ahora", exclamó Pichetto. En su vehemente alocución, el senador "K" dijo: "hay gente que desea que el Gobierno se vaya antes de 2011, pero este es un Gobierno que va a ejercer la plenitud de sus facultades".
Previamente, Sanz sostuvo que "es un contrasentido que en la reunión de la Cámara se haya aprobado un proyecto que reduce las retenciones agropecuarias de una docena de partidos bonaerenses (Ver: "En la provincia es...") y, al mismo tiempo, se sanciona una ley que prorroga que esa facultad, que es del Congreso, la siga usando el Ejecutivo". Sanz señaló que 11 millones de argentinos, sobre 15 millones del padrón electoral, votaron en contra del modelo que fue propuesto como un plebiscito por el Gobierno. El santafesino Carlos Reutemann confirmó su voto negativo, y argumentó: "el Congreso puede y debe tratar todas las iniciativas puntuales que se refieren a normas para preservar la seguridad jurídica y el estado de derecho".
Aliados ayudaron
El inicio de la sesión se produjo gracias a que el oficialismo llegó al quórum necesario de 37 senadores con el aporte de tres aliados, los aristas fueguinos José Martínez y María Díaz, y el neuquino Horacio Lores. A la sesión faltaron tres senadores del oficialismo, Haidé Giri y Elida Vigo, ambas por enfermedad, y Roberto Urquía, que estaba de viaje; y tampoco concurrió el radical Norberto Massoni, sometido a cirugía.
Arbitrariedades
La justicialista disidente Liliana Negre de Alonso calificó a las facultades como "uno de los cuatro jinetes del Apocalipsis". "No puede tener mayor poder de destrucción y no tiene límites en los daños que va a causar", puntualizó. El radical Gerardo Morales opinó: "el kirchnerismo tiene la decisión política de mantenerse sobre la base de superpoderes y la delegación de facultades para sus decisiones arbitrarias". (DyN)
Entre las normas prorrogadas se encuentra el artículo 755 del Código Aduanero, que permite al Gobierno fijar los derechos de exportación o retenciones al comercio de granos. Por ello, el campo se opone a que se deleguen las facultades.
Votaron junto a la posición oficial 35 integrantes del bloque del Frente para la Victoria, tres aliados patagónicos (dos fueguinos y uno neuquino) y lo hicieron en contra, los representantes del justicialismo disidente, del Acuerdo Cívico y Social y los oficialistas Ramón Saadi y Elena Corregido.
Durante ocho horas de debate, el kirchnerismo se abroqueló en la defensa de la iniciativa que aprobó Diputados la semana pasada, que fija la creación de una Comisión Bicameral, de ocho miembros por cada cámara, para que en un plazo de 240 días analice y revise cuáles de las 1.900 normas dictadas hasta 1994 mantienen su vigencia.
Además, establece que sólo podrán dictar medidas el Presidente y el jefe de Gabinete, con lo que se prohíbe la subdelegación, que hasta ahora permitió que funcionarios de segundo orden hicieran uso de facultades extraordinarias.
El jefe del bloque oficialista, Miguel Angel Pichetto, advirtió: "la oposición tiene un gran desafío que es no actuar con demagogia ni con irresponsabilidad, porque esto conduce a la falta de gobernabilidad política". El senador rionegrino rechazó un análisis crítico realizado por el titular de la bancada radical, Ernesto Sanz, y cuestionó la intervención de la Iglesia en el tema de la pobreza, además de rechazar el uso de la palabra "escándalo", usado por el papa Benedicto XVI para referirse a la situación en la Argentina. "Escándalos, escándalos, hay en la Iglesia, pero sobre esto prefiero no referirme ahora", exclamó Pichetto. En su vehemente alocución, el senador "K" dijo: "hay gente que desea que el Gobierno se vaya antes de 2011, pero este es un Gobierno que va a ejercer la plenitud de sus facultades".
Previamente, Sanz sostuvo que "es un contrasentido que en la reunión de la Cámara se haya aprobado un proyecto que reduce las retenciones agropecuarias de una docena de partidos bonaerenses (Ver: "En la provincia es...") y, al mismo tiempo, se sanciona una ley que prorroga que esa facultad, que es del Congreso, la siga usando el Ejecutivo". Sanz señaló que 11 millones de argentinos, sobre 15 millones del padrón electoral, votaron en contra del modelo que fue propuesto como un plebiscito por el Gobierno. El santafesino Carlos Reutemann confirmó su voto negativo, y argumentó: "el Congreso puede y debe tratar todas las iniciativas puntuales que se refieren a normas para preservar la seguridad jurídica y el estado de derecho".
Aliados ayudaron
El inicio de la sesión se produjo gracias a que el oficialismo llegó al quórum necesario de 37 senadores con el aporte de tres aliados, los aristas fueguinos José Martínez y María Díaz, y el neuquino Horacio Lores. A la sesión faltaron tres senadores del oficialismo, Haidé Giri y Elida Vigo, ambas por enfermedad, y Roberto Urquía, que estaba de viaje; y tampoco concurrió el radical Norberto Massoni, sometido a cirugía.
Arbitrariedades
La justicialista disidente Liliana Negre de Alonso calificó a las facultades como "uno de los cuatro jinetes del Apocalipsis". "No puede tener mayor poder de destrucción y no tiene límites en los daños que va a causar", puntualizó. El radical Gerardo Morales opinó: "el kirchnerismo tiene la decisión política de mantenerse sobre la base de superpoderes y la delegación de facultades para sus decisiones arbitrarias". (DyN)








