24 Junio 2009 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El dirigente kirchnerista Luis D'Elía resolvió anoche suspender la convocatoria de sectores oficialistas a concurrir a Plaza de Mayo el domingo para "festejar" un eventual triunfo frente a la Casa Rosada, tras la polémica que había generado dentro del kirchnerismo y las críticas desde la Coalición Cívica (CC). El piquetero oficialista había lanzado el lunes la convocatoria. Pero el temor de que otras fuerzas políticas también decidan concurrir al paseo público y que se generen disputas por los lugares y las consignas, llevó a Néstor Kirchner a desactivar la movilización oficialista del domingo.
"Había sido mal interpretada (la convocatoria), nosotros no queremos darle pasto a la derecha reaccionaria", aseguró D'Elía sobre el llamado a la movilización. También se lamentó porque "los medios asociaron nuestra propuesta con la violencia, lo cual es maniqueo y arbitrario".
Las diferencias habían surgido en el propio kirchnerismo bonaerense. El vicepresidente de la Cámara Baja provincial, Fernando "Chino" Navarro, opinó por la mañana que no era prudente organizar un acto frente a la Casa Rosada. "Es necesario evitar peleas que pueden ser funcionales a la derecha y a los grupos que alientan situaciones de inseguridad y fraude", dijo. Paralelamente, Hernán Letcher, secretario del Movimiento Segundo Centenario y cercano a D'Elía, había ratificado la convocatoria a todas las organizaciones que quieran festejar la victoria "K". Letcher, en tanto, señaló que el Frente para la Victoria "hará estallar las urnas de votos". Sin embargo, advirtió: "hay que ser cuidadosos y no entrar en la provocación, y defender la transparencia de los comicios frente a una minoría política que expresa el miedo a perder su poder económico".
Entre tanto, la legisladora de la CC, Patricia Bullrich calificó con dureza el llamado. "La convocatoria -dijo- es una nueva provocación y una gran irresponsabilidad, que puede ser generadora de violencia, producto del autoritarismo oficial que no sólo se apropia de un lugar público, sino que quiere imponer sus ideas y no aceptar que otros piensen diferente". (DyN)
"Había sido mal interpretada (la convocatoria), nosotros no queremos darle pasto a la derecha reaccionaria", aseguró D'Elía sobre el llamado a la movilización. También se lamentó porque "los medios asociaron nuestra propuesta con la violencia, lo cual es maniqueo y arbitrario".
Las diferencias habían surgido en el propio kirchnerismo bonaerense. El vicepresidente de la Cámara Baja provincial, Fernando "Chino" Navarro, opinó por la mañana que no era prudente organizar un acto frente a la Casa Rosada. "Es necesario evitar peleas que pueden ser funcionales a la derecha y a los grupos que alientan situaciones de inseguridad y fraude", dijo. Paralelamente, Hernán Letcher, secretario del Movimiento Segundo Centenario y cercano a D'Elía, había ratificado la convocatoria a todas las organizaciones que quieran festejar la victoria "K". Letcher, en tanto, señaló que el Frente para la Victoria "hará estallar las urnas de votos". Sin embargo, advirtió: "hay que ser cuidadosos y no entrar en la provocación, y defender la transparencia de los comicios frente a una minoría política que expresa el miedo a perder su poder económico".
Entre tanto, la legisladora de la CC, Patricia Bullrich calificó con dureza el llamado. "La convocatoria -dijo- es una nueva provocación y una gran irresponsabilidad, que puede ser generadora de violencia, producto del autoritarismo oficial que no sólo se apropia de un lugar público, sino que quiere imponer sus ideas y no aceptar que otros piensen diferente". (DyN)








