PESHAWAR, Pakistán.- Al menos 16 muertos y 60 heridos dejó el atentado que se produjo hoy en un hotel cinco estrellas en Peshawar, la ciudad más importante del noroeste de Pakistán, cercana a la zona donde el ejército combate con los talibanes, según informaron fuentes oficiales y médicas.
Se trata del séptimo ataque terrorista en esta ciudad de 2,5 millones de habitantes en un mes, y un nuevo episodio de la serie sangrienta que se cobró la vida de casi 2.000 personas en todo el país. En efecto, unos 230 atentados, la mayoría de ellos suicidas, son atribuidos a islamistas vinculados a la red de Osama Ben Laden, que acusan a Islamabad de haberse aliando, desde fines de 2001, a la "guerra contra el terrorismo" que impulsa Estados Unidos.
Según los investigadores, el ataque se inició cuando dos kamikazes, a bordo de un todoterreno, siguieron de cerca a una pequeña camioneta que, cuando cruzó la entrada del hotel de cinco estrellas Pearl Continental, en pleno corazón de Peshawar. Luego la barrera metálica volvió a bajarse, los atacantes abrieron fuego contra los guardias y lanzaron su coche bomba contra el edificio. El vehículo iba cargado con más de 500 kilogramos de explosivos.
A causa del estallido, al menos 16 personas murieron y el balance va a aumentar, según anticipó el jefe de la Policía de la capital pakistaní. Entre los muertos hay dos extranjeros, pero aún se desconoce su nacionalidad. Uno de ellos era un empleado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Poco después del atentado, el secretario general de la entidad, Ban Ki-moon, condenó el ataque terrorista, según indicó en un comunicado, en el que expresó su "tristeza por el gran número de muertos y heridos, entre ellos Aleksandar Vorkapic, miembro de un equipo del ACNUR (Alto Comisariado de la ONU para los Refugiados)".
Relatos
El ministro provincial, responsable de la obras benéficas, Zarshaid Khan, explicó que se había reunido en una sala del hotel con representantes de organizaciones internacionales que aportan ayuda a los cerca de 2,5 millones de civiles desplazados por los combates en el noroeste del país. "La explosión fue tan fuerte que pensé que me habían reventado los tímpanos, me caí de la silla, como los demás comensales, y, cuando salí, el hotel estaba en llamas", contó el ministro. "Cincuenta y dos heridos han sido registrados, incluidos seis extranjeros", señalaron fuentes médicas.
La explosión provocó un profundo cráter y varias plantas del edificio se derrumbaron. El escenario recuerda al que dejó el atentado que destruyó por completo el hotel Marriott, el mayor hotel de Islamabad, la capital, el 20 de septiembre de 2008, cuando un kamikaze hizo explotar un camión lleno de explosivos, que mató a 60 personas. Las fuerzas paquistaníes intensificaron hace casi dos meses su presión sobre los talibanes, que habían avanzado más alla de sus bastiones de las zonas fronterizas con Afganistán, donde ayudaron en los últimos años, a recomponer la red terrorista Al Qaeda.
El ejército inició a finales de abril, presionado por Estados Unidos, una ofensiva para desalojar a los reberldes del valle de Swat y de sus alrededores, en el noroeste del país. Los talibanes advirtieron, en varias ocasiones, que intensificarían su campaña de atentados en represalia por esta ofensiva oficial. Al igual que el resto de los hoteles lujosos, desde el atentado del Marriott, el Pearl Continental disponía de un importante dispositivo de seguridad. Todas las grandes ciudades paquistaníes llevan días en estado de máxima alerta. (AFP-NA)








