La señora llegó tarde a la cita. Su ajetreada agenda se embotelló un poco por culpa del turno de la peluquería. Muchas horas de espera, buena recaudación para el dueño del salón. La lluvia, en estos casos, era su aliada. Superado el trance, la señora en cuestión apuró el paso y llegó a Alpa Sumaj. Se saludó con este, con aquel y, después de un cafecito calentito, giró el cuello y apuntó la mirada hacia el leaderboard.
De abajo hacia arriba, buscando algo de intriga a una lectura con final conocido, leyó una y otra vez hasta el puesto de escolta, y no entendía nada. Razón por la cual pensó que la marquesina no estaba actualizada o que se trataba del tablero del torneo pasado.
Después de averiguar y de disipar todas sus dudas, la señora recibió una pequeña introducción sobre quiénes eran los personajes que estaban pintados cerca del tope. "Los pibes; el semillero", ejemplificó un señor.
Alpa Sumaj sonríe; mejor dicho, llora de emoción al ver los nombres que acechan al rey Romero. Son los aficionados llamados a ser el futuro del golf nacional. Aspirantes lejanos a cumplir la mayoría de edad, estos trabajadores estilo "pro" invadieron con argumentos sólidos casi todos los lugares top de la grilla. ¿Cómo lo hicieron? Igual que un profesional, con estilo y gran categoría. Marelli, Cocha, nuestro "Gato" Zarlenga... Atención con ellos.
30 Mayo 2009 Seguir en 










