BUENOS AIRES.- El instrumentista y compositor de música andina Uña Ramos, uno de los exponentes de la cultura argentina más reconocidos en el mundo, regresó para traer el DVD de su concierto de 1991 "En vivo en Kehl" pero, a 37 años de radicarse en Europa, lamenta que aún no haya podido presentarse en la Argentina.
"Algunos amigos me hablaron para tocar aquí pero hay que organizarse para dar conciertos y lo que quiero hacer no cuesta 10 pesos", relató Uña Ramos.
El artista explicó con tristeza que "quiero tocar solo, con un trío, con un cuarteto y con una orquesta filarmónica, porque toda esa música está íntegramente escrita". “Espero que aquellos que puedan hacer algo, algún día se decidan a permitirme tocar y lo hagan antes de que me vaya", formuló acerca de este sino trágico que lo emparenta con otros grandes artistas como Atahualpa Yupanqui y Astor Piazzolla que obtuvieron más reconocimiento en el exterior que en su país.
A la vista de esta realidad, el músico afirmó que "ni se me pasa por la cabeza volver porque me costó 37 años esta lucha por estar en Europa y creo que voy a terminar allá. ¿Qué voy a hacer acá?". Puesto a reflexionar acerca de esta oportunidad que el Viejo Mundo le otorga a la música latinoamericana, comentó que "el asunto es muy simple: en Europa la gente es curiosa y cuando alguien llega es escuchado y se busca relacionarlo con lo que se conoce".
Nacido en Humahuaca, un posible perfil de su trabajo musical lo señala como autor de éxitos de la talla de "Aquellos ojos grises" y "Camino de llamas". Radicado en Francia donde, en principio, fue parte del grupo Los Incas, es venerado por el público melómano de Alemania y Japón y su aporte a la sonoridad y a la difusión de la quena. (Télam)







