03 Enero 2009 Seguir en 
Buenos Aires.- El juez federal de Campana, Federico Faggionatto Márquez, afirmó ayer que Luis Tarzia, el detenido por la causa de la ruta de la efedrina que murió el jueves en una clínica porteña tuvo que ser trasladado de manera compulsiva porque se negaba sistemáticamente a abandonar el penal. De esta manera, el juez salió al cruce de las acusaciones del abogado defensor de Tarzia, Francisco Chiarelli, que denunció que el juzgado no autorizaba su traslado a un centro asistencial adecuado por su delicado estado de salud.
"A causa de sus denuncias, se ordenaron varias medidas, entre ellas, la comparecencia al Cuerpo Médico Forense y el señor Tarzia se negó rotundamente a ser trasladado", dijo el juez. Tarzia padecía de problemas circulatorios, de riñones y diabetes. "Con su fallecimiento, corresponde la extinción de la acción penal y el sobreseimiento", agregó el magistrado. (Télam)
"A causa de sus denuncias, se ordenaron varias medidas, entre ellas, la comparecencia al Cuerpo Médico Forense y el señor Tarzia se negó rotundamente a ser trasladado", dijo el juez. Tarzia padecía de problemas circulatorios, de riñones y diabetes. "Con su fallecimiento, corresponde la extinción de la acción penal y el sobreseimiento", agregó el magistrado. (Télam)







