Hay distintas incongruencias que pueden perjudicar a un filme

03 Enero 2009

Es muy frecuente que se cometan errores en el rodaje de las películas y, cuanto mayor es la envergadura de la producción, más difícil es controlar la situación.
Hay distintos tipos de errores en las películas. Algunos de los más frecuentes son los errores de continuidad, que se producen cuando por ejemplo un protagonista está usando un reloj en la mano derecha y en la siguiente escena el reloj salta a la mano izquierda como por arte de magia. “El problema con este tipo de errores es que distraen la atención del espectador. Por eso lo ideal es que una persona se dedique exclusivamente a la continuidad del filme”, señaló a LA GACETA Matías Jerez Leavy, editor audiovisual. Y agregó: “la mejor forma de prevenir estas fallas es tomar fotografías de todas las escenas para, en el caso de necesitar volver a hacerla, tener un panorama exacto de los objetos y de la iluminación”.
También están los errores factuales, que muestran en la película algún hecho que no corresponde a la línea de tiempo o al hecho concreto que se está mostrando en imágenes. Un ejemplo famoso es la película “Gladiador”: cuando el hijo de Maximus ve a los soldados acercarse, les apunta y dice en un perfecto italiano “mamma, i soldati” cuando en realidad en aquella época se hablaba en latín.
Otro error típico es el de iluminación. Se genera tanto porque cambió la situación de luz en el exterior y ello implica un ajuste o porque al desmontar y volver a montar una escenografía no se logra el mismo clima que en la toma anterior.
Según Levy, la visión de un realizador es muy distinta a la de un espectador común. “Para mí es inevitable analizar detenidamente una película y es ahí cuando saltan errores que para otros podrían pasar inadvertidos. De todas maneras hay errores que son demasiado groseros como para pasar de largo”, dijo. Y recordó una escena de “Jurassic Park”, cuando el pequeño protagonista de la película se electrocuta con una cerca y se le paran los pelos. “Sin embargo, en la siguiente escena aparece muy bien peinado”, contó.
También están los errores de audio, que se producen cuando lo que se escucha no corresponde con lo que se ve. Un ejemplo ya clásico es la escena en la que se ve a un soldado imperial golpeándose la cabeza contra una puerta en “La guerra de las galaxias”; pero, a pesar del golpe, no se escucha ningún sonido.

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