Rojo: "no se acerquen porque está ocupado". Amarillo: "hay onda para que pase algo, pero no cualquier cosa". Verde: "vía libre para todo lo que sea diversión".
Esta noche, los semáforos han dejado las calles y han invadido la pista. Sus luces se mezclan con los efectos especiales y el humo del boliche. Y definen las aventuras de quienes han elegido vestirse de rojo, verde o amarillo.
Con la idea de no perder tiempo y hacer más divertida la noche, los jóvenes dejan volar su imaginación. Hacer reuniones con consignas originales es la "posta", aseguran. La fiesta del semáforo, la del blanco y negro, la de los disfraces y la del "mea culpa" son algunas de las opciones que más irrumpen en la movida nocturna. Cada fin de semana aparecen nuevas fiestas temáticas, en la que se pone en juego la creatividad de los organizadores.
Gustavo Filgueiras, más conocido como "Titán", se hizo famoso por su gran destreza como DJ. La noche es su aliada. Quizá es por eso que puede explicar por qué los jóvenes buscan un valor agregado a la diversión. "Con la ley del cierre de boliches a las 4, la noche se tornó mucho más corta y rutinaria. Cuando entrabas al boliche, cerca de las 2, todo era muy automático: bailabas un poco, conocías a alguien, tomabas algo y te ibas. Había que buscar algo diferente", cuenta.
Para atraer más gente, en las disco se fueron buscando diferentes consignas. Luego, las fiestas temáticas también se trasladaron a los after. "Hoy los boliches se han convertido en un punto de encuentro para saber lo que vas a hacer después. Nadie va al boliche y se vuelve a su casa a las 4. Eso también es una ley", dispara.
No ir al baño
Entran al boliche con un vaso en la mano, derecho a la barra. Esta noche hay canilla libre de cerveza, música fuerte, show de DJ y un desafío: no ir al baño. El primero que se acerque a un inodoro terminará con el juego.
Un guardia en la puerta del baño da aviso y se cierra la canilla libre. La popular fiesta se llama "mea culpa" y en algunos bares se los aplica en la mesa entre los amigos que se reúnen para tomar algo. "Está buenísimo. Lo ideal es aguantarte porque si terminás en el baño te ?linchan?. La verdad es que me gustan estas fiestas, le dan un toque distinto a la noche", cuenta Lorena Peralta, de 18 años.









