Gabriela Feldman afirma que eligió la medicina porque ya desde su infancia vio lo que significaba ser médico (su padre lo fue) ; y que eso le gustó. Y asegura que después eligió especializarse en Cardiología "por todo lo que implica el corazón, independientemente de lo fisiológico, de lo anatómico y de lo médico".
Protagonista de una carrera médica en la que han confluido la investigación y la clínica, la doctora Feldman acaba de regresar de España, donde hizo una actualización para latinoamericamos en el Hospital San Carlos de Madrid, becada por la Fundación Cardiológica Argentina y por la Fundación Banco de Bilbao Vizcaya.
- ¿Qué ha visto en su actualización en España?
- Que los riesgos (de enfermedades cardiovasculares)siguen siendo exactamente los mismos que los que se conocían hasta el momento. Hay ciertos factores de riesgo que se están estudiando con mayor detalle, y que tienen que ver con marcadores bioquímicos de riesgo. La investigación está avanzando hacia aquella bioquímica que nos puede explicar los factores de mayor riesgo. Por lo que hemos visto en España, los avances más importantes van a venir por el lado de la genética; un análisis cada vez más minucioso de la probabilidad de enfermar de las personas, desde lo genético; por otro lado, en el área de la farmacología, la posibilidad de disminuir el número de fármacos que toma el paciente, con la combinación de medicaciones en una pastilla única.

- ¿Y los indicadores epidemiológicos?
- En ese sentido, se avanzó negativamente en relación con la enfermedad. Hay una ocurrencia cada vez más temprana de la enfermedad. La gente enferma es cada vez más joven. Antes, la frecuencia esperable era en personas mayores de 55 años. Y hoy es igualmente esperable en mayores de 45 años. Lo que condiciona ese riesgo es la elección del estilo de vida, en la que interactúan los factores síquicos, culturales, sociales, económicos, ambientales...
- ¿Han cambiado los criterios de prevención?
- En general, la aplicación de las medidas de prevención es la misma que la que ya se conoce. Quizás hayan sido modificadas en detalle. Pero me parece que lo nuevo va a ser el enfoque transdisciplinario de la prevención. Todo aquel que tenga que ver con la vida puede participar en un programa de prevención. En la actualidad, el 52 % de las muertes en Argentina son por enfermedad cardíaca y por cáncer. Se está diagnosticando que en 2020 la primera causa de muerte va a ser la enfermedad cardiovascular; y la segunda, la depresión: de allí la importancia del abordaje transdisciplinar.

-Usted integró un equipo que investigó en el Hospital de Monteros la relación entre riesgo cardiovascular y el plomo...
- Así es. Nos llamaba la atención la prevalencia de riesgo de la enfermedad cardíaca en la población que estábamos estudiando en ese momento; eran pacientes de consultorio externo del hospital de Monteros. Nos asociamos con la cátedra de Toxicología de la Facultad de Medicina de la UNT, que tiene un proyecto de estudio del efecto de los metales pesados sobre el riesgo cardiovascular. Hemos encontrado un porcentaje importante de exposición de la población de Monteros al plomo. Y ya está descripto desde hace tiempo en la literatura que hay una relación entre la exposición a los metales pesados y la enfermedad cardíaca. Pero el riesgo de la enfermedad es multifactorial. Los resultados de nuestra investigación les fueron elevadas a las autoridades ; y a los pacientes que tenían contacto con nosotros se les hizo hacer actividades de prevención y de minimización del impacto de los tóxicos.
- ¿ Qué avances hay en materia de tratamiento de las enfermedades cardiovasculares?
- Las líneas de investigación son cada vez más amplias; al mismo tiempo, son cada vez más minuciosas en la búsqueda de los determinantes de la enfermedad. Y se trata de que el paciente concurra a la asistencia de manera temprana y oportuna. En algunos lugares se va mejorando la accesibilidad de los pacientes a los consultorios, o a estrategias de prevención, o de tratamiento. Por otro lado, en muchos países hay avances en terapia génica, en implante celular; en procedimientos percutáneos, sin necesidad de operación a tórax abierto.
- ¿Y en la Argentina?
- En la Argentina se está trabajando bien en terapéutica; lo que está más lejos es que estas cosas nuevas ocurran ya, aunque ciertos implantes sí se han hecho en la Argentina. Lo que está claro es que los europeos prefieren a los médicos argentinos, porque al no tener tanto acceso a la tecnología tiene un enfoque clínico superior. De todos modos, al margen de los avances tecnológicos de los países europeos, que los hay, un paciente puede ser tratado aquí con iguales estándares de calidad.
-¿Por qué eligió la medicina?
- La he vivido en mi casa desde que he nacido. La he visto ejercer; la he visto disfrutar, y he visto gozar la profesión. Al significado de ser médico, a lo que significa para la vida de uno, y de la familia, yo lo he visto en mi casa. Y lo que he visto me ha gustado.
- ¿Qué significa ser médico, para usted?
- Tener el acceso a un tipo de conocimientos, y herramientas para poder practicarlo. Y a esa práctica poder llevarla a cabo sobre seres humanos con los que existe una relación en pro de la vida; siempre tratando de evitarles el daño.
-¿Persiste esa relación humanista entre médico y paciente?
- Es variado. Pero ocurre como en todas las profesiones.
- ¿Para qué la preparó la Facultad de Medicina de la UNT?
- La Facultad me ha preparado en conocimiento; me ha preparado en la inquietud por conocer más. Me ha preparado también para relacionarme con los pacientes, y me ha mostrado la realidad, tabto en los hospitales como en el interior de la provincia. Pero la facultad te da cierta aproximación al saber; y después, el saber depende de cada uno. Y uno tiene que tener luego la decisión de saber por dónde va a seguir, y qué va a hacer con eso que sabe.







