La Maternidad cuenta con un consultorio donde se atiende específicamente la problemática de las adolescentes embarazadas o con riesgo de ser madres.
“A todas les hacemos su historia clínica, estén o no embarazadas, y un se redacta un informe social. Si se detecta algo que llame la atención o si está embarazada y tiene menos de 16 años se la hace atender por una psicóloga”, afirma Amalia Picasso, del consultorio de Adolescencia
En este espacio, que está a cargo de Marta Ríos de Huamán, se atiende unas 30 pacientes por día. Suelen concurrir chicas de 15 años para arriba, solas o en grupos de amigas, para solicitar anticonceptivos que se reparten allí gratuitamente.
En ese momento se aprovecha para informarlas sobre educación sexual y reproductiva. A las embarazadas se las deriva al curso de parto sin dolor donde se les explica sobre los métodos de anticoncepción.
“Hemos detectado adolescentes con enfermedades de transmisión sexual, como sífilis y HIV, contagiadas por sus parejas, que habían consumido drogas alguna vez, en mucho de los casos”, indicó la especialista.
A las chicas se las instruye en un doble método de anticoncepción: el de vía oral o inyectable y el preservativo, que también sirve para evitar enfermedades de transmisión sexual, que afectan a muchas adolescentes.
Estadísticas
Según las estadísticas de la Maternidad, el 5 % de las adolescentes embarazadas llegan a la consulta sin controles prenatales, al igual que las pacientes adultas que se atienden en ese centro médico.
• Los bebés que nacen de madres adolescentes tienen el mismo peso al nacer que las adultas, a pesar de que muchos creen lo contrario.
• El 12 % de los bebés de madres niñas son prematuros. Casi no hay diferencia con los de madres adultas (11 %).
• La mayoría de las adolescentes tiene a sus hijos por parto natural y son pocos los casos en los que hay que recurrir a una cesárea.










