En Tucumán se llegó a inhabilitar a 300 docentes

08 Noviembre 2008

En Tucumán, como en otras provincias argentinas, los títulos truchos tienen historia. En diciembre de 2004, la Unión de Docentes Tucumanos (UDT) denunció que una vocal de ese gremio había encontrado certificaciones falsas en las carpetas de legajos de docentes en la Junta Inicial y Primaria. En marzo de 2005 se detectaron firmas falsificadas en la Escuela Técnica de Famaillá en la designación de docentes. En abril del mismo año separaron al director y a la secretaria de ese establecimiento y cesantearon a los 10 docentes que habían sido nombrados en perjuicio de otros. En esa instancia, el Poder Ejecutivo ordenó la investigación a fondo de todas las irregularidades denunciadas, y tras una serie de operativos policiales, el entonces fiscal anticorrupción, Pedro Gallo, ordenó allanamientos en Delfín Gallo, en lo que constituyó el inicio de una trama que resultó en casi 100 sumarios y 300 docentes inhabilitados de sus cargos por haber recurrido a títulos truchos para sumar puntaje.
Otras provincias que tuvieron problemas con certificados truchos fueron Neuquén, donde la Policía investigó la adulteración de títulos secundarios de aspirantes a cadetes. En Mar del Plata, en un caso más reciente, la Justicia detuvo a una docente que daba documentos truchos a policías que querían alimentar sus fojas, en busca de un ascenso. En los últimos años también hubo sonados casos de títulos truchos que involucraron a universidades nacionales. Pero en esta etapa, los certificados serán para los secundarios y terciarios.

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