14 Octubre 2008 Seguir en 
Si el oficialismo pretende obtener las cuatro bancas de diputados que se pondrán en juego el 25 de octubre de 2009, deberá mejorar su última performance electoral o, en su defecto, ninguna fuerza opositora debería superar los 100.000 votos.
En 2007, la Concertación por Una Nación de Avanzada (UNA) birló uno de los cinco escaños en la Cámara Baja que se renovaron. En rigor, José Ignacio García Hamilton ingresó en cuarto lugar, producto de los 100.031 sufragios que obtuvo su lista contra los 397.284 recogidos por la nómina del Frente para la Victoria.
Si se dividen los 397.000 votos que consiguió el oficialismo en cuatro (cantidad de bancas que se renovarán), surge que el piso necesario para llegar al Congreso el próximo año será de 99.300 sufragios, según el sistema de distribución proporcional D?Hont que rige para la elección de Diputados. En caso de que se produjera una elección similar a la de 2007, el alperovichismo perdería la segunda banca en un año.
Cabe recordar que, en un resultado sin antecedentes desde el retorno de la democracia en la provincia, el Frente para la Victoria había obtenido los cuatro lugares por los que se compitió en 2005. Aquella vez sumó 382.000 adhesiones contra menos de 50.000 de la principal fuerza opositora. En cambio, en octubre de 2003 resultó triunfador Fuerza Republicana. El bussismo se quedó con las dos bancas que corresponden a la mayoría en el Senado y con dos en Diputados, producto de 125.000 votos. El justicialismo, en tanto, sólo tuvo 89.000 adhesiones que le valieron dos lugares en la Cámara Baja y una en la Cámara Alta. En 2001, el PJ recogió 170.000 sufragios y Ricardo Falú (ingresó cuarto), lo hizo con 71.000 votos.
En 2007, la Concertación por Una Nación de Avanzada (UNA) birló uno de los cinco escaños en la Cámara Baja que se renovaron. En rigor, José Ignacio García Hamilton ingresó en cuarto lugar, producto de los 100.031 sufragios que obtuvo su lista contra los 397.284 recogidos por la nómina del Frente para la Victoria.
Si se dividen los 397.000 votos que consiguió el oficialismo en cuatro (cantidad de bancas que se renovarán), surge que el piso necesario para llegar al Congreso el próximo año será de 99.300 sufragios, según el sistema de distribución proporcional D?Hont que rige para la elección de Diputados. En caso de que se produjera una elección similar a la de 2007, el alperovichismo perdería la segunda banca en un año.
Cabe recordar que, en un resultado sin antecedentes desde el retorno de la democracia en la provincia, el Frente para la Victoria había obtenido los cuatro lugares por los que se compitió en 2005. Aquella vez sumó 382.000 adhesiones contra menos de 50.000 de la principal fuerza opositora. En cambio, en octubre de 2003 resultó triunfador Fuerza Republicana. El bussismo se quedó con las dos bancas que corresponden a la mayoría en el Senado y con dos en Diputados, producto de 125.000 votos. El justicialismo, en tanto, sólo tuvo 89.000 adhesiones que le valieron dos lugares en la Cámara Baja y una en la Cámara Alta. En 2001, el PJ recogió 170.000 sufragios y Ricardo Falú (ingresó cuarto), lo hizo con 71.000 votos.
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