“Javier Mascherano y diez más”, dijo Diego Maradona antes del partido. Y realmente es así, porque el jugador de Liverpool se come la cancha cada vez que se pone la camiseta de la Selección. Contra los uruguayos no fue la excepción. El “Jefecito” fue el dueño de la mitad del campo. No se cansó de correr ni de recuperar pelotas cuando los “charrúas” atacaron, mientras que cuando Argentina dominó el juego, el ex volante de River repartió con mucho criterio y claridad el balón. Realmente es un baluarte.
Esta vez Mascherano tuvo un buen socio en el medio campo. Esteban Cambiasso (6) mostró una gran precisión para distribuir y para recuperar la pelota. Además, apareció por sorpresa varias veces en el área rival y estuvo cerca de marcar un gol, ya que en la jugada previa al segundo tanto argentino, su disparo pegó en el palo.

Juan Pablo Carrizo (6) se mostró seguro, tanto en el juego aéreo como cuando tuvo que salir jugando con los pies. De esta forma, le comenzó a meter presión a Basile para adueñarse en forma definitiva del arco del seleccionado.
En la defensa estuvo el punto más flojo del equipo. Javier Zanetti (6) fue el único que aprobó, ya que Nicolás Burdisso (5), Martín Demichelis (5) y Gabriel Heinze (4) evidenciaron numerosos problemas cada vez que Uruguay se acercó al área albiceleste y tampoco aportaron como salida del equipo.

Los más talentosos de la Selección aparecieron a cuentagotas. En los primeros 20 minutos del encuentro, Juan Román Riquelme (5) y Lionel Messi (5) salieron como para comerse a los “chicos crudos” y en ese período se vio lo mejor del equipo. Pero con el correr del tiempo, el enganche y el jugador de Barcelona terminaron siendo absorbidos por los volantes uruguayos.
En el ataque, Carlos Tevez (6) fue un peligro constante para el adversario y su mejor producción llegó cuando se recostó sobre el sector izquierdo, como un antiguo wing. Sergio Agüero (5) marcó el segundo gol, pero en gran parte del cotejo fue bien controlado por los defensores.
Cristian Ledesma, Diego Milito y Daniel Díaz ingresaron en el complemento, pero jugaron menos de 25 minutos.
Uruguayos
Cuando Argentina parecía llevarse por delante a Uruguay, Diego Lugano (7) se multiplicó para tapar huecos y para ir sin dudar a cada pelota dividida. Más aún, el zaguero se fue arriba y sobre el final de la primera parte marcó el que sería el único gol “charrúa”. Uno de los que decepcionó fue Sebastián Abreu (4) y prácticamente pasó inadvertido en el Monumental.
“Estoy conforme”
“Fue un partido trabado, sobre todo en el segundo tiempo. Igual estoy conforme, porque por momentos jugamos muy bien. Nos habíamos prometido un triunfo antes del partido y había que ganar como sea. Lo logramos y ahora hay que pensar en Chile”, expresó Esteban Cambiasso.
“Se jugó bien”
“Había que ganar sí o sí. Se jugó bien, se ganó como nos lo habíamos propuesto y eso es lo importante. Nos hizo bien que Basile alineara muchos delanteros. Creo que si mantenemos esta táctica y nos vamos conociendo más, vamos a armar un ataque poderoso”, dijo Sergio Agüero.
“Corrió y metió”
“El equipo jugó bien en el primer tiempo y en el segundo corrió, metió y aguantó, aunque hubo que sufrir un poco. El partido del miércoles es uno más, aunque enfrente estén un buen equipo y un técnico como Marcelo Bielsa, a quien le debo muchas cosas”, confesó Nicolás Burdisso.
“Muy duro”
“El encuentro fue muy duro; los jugadores uruguayos vinieron al Monumental a pegar. Se jugó muy bien en el primer tiempo y no tanto en el segundo. Necesitábamos una victoria como esta y lo importante fue que logramos nuestro objetivo”, enfatizó Lionel Messi.










