Los hijos se alegran ante el amor entre los padres

La importancia de la armonía en el hogar.

12 Octubre 2008
La renovación de las promesas matrimoniales es un momento muy emotivo, no sólo para los cónyuges sino para toda la familia. "Los chicos siempre que ven gestos de amor entre sus padres sienten una profunda alegría, porque eso les da seguridad sobre su futuro, y quien crece en la seguridad, crece sin miedos... ", afirma Silvia, del movimiento apostólico Grupo Lourdes.
"Bernardita, la vidente de Lourdes, describía su hogar como ?el molino de la felicidad?. Cuando le preguntaron por qué, ella les contestó: porque mamá y papá se querían mucho. El amor de los esposos marca a los hijos, y los prepara para conocer otro amor más grande que es el de Dios. Muchas veces metemos a nuestros hijos en el medio, decimos que no podemos charlar o compartir entre nosotros porque debemos hacer cosas para ellos, sin darnos cuenta de que ellos quieren ser testigos de que nos queremos", reflexiona Silvia, cuya última renovación de sus promesas matrimoniales fue al final de una peregrinación para matrimonios en la gruta de la Virgen de Lourdes, de San Pedro de Colalao.
"A veces pasamos mucho tiempo sin decirnos ?te amo? ni recordarnos que queremos seguir siendo fieles, tanto en la prosperidad como en la adversidad. Renovar nuestras promesas dadas un día frente al altar sirve para reivindicar ese amor verdadero, que crece compartiendo penas y alegrías", concluye.

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