En Tucumán, la Selección tiene en estos momentos ese no sé qué... Los futboleros de la provincia, como ocurre en distintas partes del país, no se sienten enamorados de un equipo al que califican como frío. Dicen que carece de la potencia de otras formaciones que, con menos individualidades pero con mucho sacrificio y amor propio, se ganaron el corazón de los hinchas.
“Este es un equipo sin alma. Me acuerdo de que con Alfio Basile se ganaron varios torneos importantes. En esos equipos no había tantos nombres pero sobraba la garra. En este seleccionado, el alma es Juan Román Riquelme, que lo único que puede contagiar es su pachorra”, comentó indignado Marcos Frías, encargado de una verdulería ubicada en Barrio Norte.
La falta de mística de la Selección preocupa mucho más que el nivel de juego del equipo. “Estos no convocan a nadie. Cuando la Argentina jugaba, todo el mundo hablaba del tema. En estos días se discutió más del problema de Boca que del partido contra Uruguay”, opinó Fernando Décima, mientras esperaba para pagar la boleta de un servicio en un banco.
Carlos Pereyra escuchó atentamente las palabras de su compañero de fila y disparó: “con nombres como Lionel Messi, Carlos Tevez, Sergio Agüero, pensaba que al seleccionado le iba a sobrar potrero y que sería conducido por Riquelme. Pero me quedé con las ganas, porque Basile nunca logró ensamblarlos. Son destellos y nada más. Por eso no somos un equipo en serio”.
Maria Esther Lencina, estudiante universitaria, también se sumó a la charla y el salón del banco se transformó en una especie de tribuna popular pobladas de técnicos. “La verdad es que son unos muertos. Estamos ahí arriba porque los otros rivales son peores. Hay que ser realistas y decir que a los tucumanos no les importa la Selección porque no se sienten identificados. Cuando juega San Martín no hay nadie en el centro. Cuando lo hace el equipo de Basile es como si fuera un partido más del montón”.
¿Cuál es la solución? “Que Basile se vaya. El es el responsable de todo esto. Es cierto que no puede contar con la mayoría de los jugadores, pero no lo veo viajando a Europa para hablar con ellos y fijarles algunas pautas. Sergio Batista tampoco contó con todo el plantel, pero trabajó más y por eso vino con la medalla de oro”, señaló Federico Medina, mozo de un bar de la City.
Los jugadores también fueron el centro de las críticas. “Los que juegan afuera, lamentablemente, están en otra cosa. La historia cambiará cuando Basile convoque a la mayoría de jugadores que están en el país. Ellos se comerán la cancha por esa oportunidad y los astros comenzarán a preocuparse”, argumentó Mario Guerra, empleado de un comercio.
“Primero hay que tener un mismo estilo de juego por lo menos dos partidos seguidos. Segundo, cambiar de técnico porque este fracasó. Y tercero, llevarlos a jugar al interior para que los jugadores se den cuenta en vivo y en directo de lo que significa ponerse esa gloriosa camiseta. ¿Se imaginan lo que le pueden decir a Riquelme en La Ciudadela si comienza con su tranquito de perdedor?”, apuntó Juan José Bernal, empleado municipal.
Paciencia
“Me gusta cómo está jugando la Selección. Si bien es cierto que no puede ganar, tampoco está perdiendo. Además, en las Eliminatoria estamos terceros. Los hinchas deben tiene un poco de paciencia”. (Julio Cisneros)
Aguante
“Si pierde con Uruguay, el ‘Coco’ tiene que hacer las valijas para irse. El plantel está lleno de estrellas, pero no funciona como equipo. El es el responsable. A pesar de todo: ¡aguante la Selección”. (Sergio Diarte)
Peleas
“Los jugadores deben dejar de lado las internas y jugar por la camiseta. Se nota que están peleados y por eso no arman ni una jugada como la gente. Tienen que acabarse todas la diferencias”.
(María Belén D‘Elía)









