La verdad es que todos nos sorprendimos por el tanto que convirtió Néstor. Desde el banco seguimos la trayectoria de la pelota y, cuando observamos que le había picado al arquero, imaginábamos que tenía destino de red. Pero, cuando el balón ingresó en el ángulo izquierdo nos queríamos morir de la alegría. El ni se había dado cuenta del gol que había anotado. Fue una alegría inmensa porque no sólo fue un tanto histórico, sino que además ayudó al equipo a conseguir un triunfo importantísimo.
No tenemos dudas de que este tanto fue cuestión de fortuna. El, en realidad, despejó una pelota, nunca tuvo intención de patear al arco. El viento hizo todo lo demás. Llevó hasta el arco rival la pelota, que dio un pique y superó a (Carlos) Jaime, que estaba parado en el borde de su área. El no pudo hacer nada. Cuando intentó reaccionar ya era demasiado tarde. La pelota lo había superado y tenía destino de red.
El jugador hizo lo que nosotros les inculcamos. Saben que cuando hay una pelota complicada y un rival aparece con peligro, no deben dudar en reventarla. El lo hizo y anotó un gol increíble que nos dio un triunfo muy valioso. Lamentablemente no había público ni tampoco el tanto fue filmado. Si hubiera ocurrido eso, todo el país estaría hablando de este gol, porque la verdad es que no creo que se vea otro igual.
10 Octubre 2008 Seguir en 









