10 Octubre 2008 Seguir en 
El repartidor de lácteos Gustavo Cutuli causó un revuelo ayer en 24 de Septiembre y Congreso. "Me encadené porque me cansé de pagar coimas", explicó tras encadenarse a su camioneta para que agentes municipales no se la secuestraran. Denunció que le pedían $ 300 de coima por haber hecho descargas fuera del horario permitido, infracción que reconoció haber cometido.
NOTICIAS RELACIONADAS








